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Jun 22, 2013
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El guirre ha duplicado su población en la última década en Fuerteventura

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proyecto guirre continua. reunion con doñanaEl Proyecto de Conservación del Guirre (Neophron percnopterus majorensis) en Fuerteventura continúa innovando en materia de I+D, en esta ocasión a través de la incorporación de una veintena de dispositivos de seguimiento combinado -vía GPS, wifi e Internet- en otros tantos individuos de entre los alrededor de 270 individuos que habitan en el territorio majorero.

José Antonio Donázar, director de la Estación Biológica de Doñana (entidad dependiente del CSIC), mantuvo un encuentro con los consejeros de Medio Ambiente e Innovación en el Cabildo, Natalia Evora y Manuel Miranda, con el objetivo de evaluar el estado actual de la especie y abordar nuevas posibilidades de colaboración.

Con respecto al estado de la especie, Natalia Evora valoró positivamente la relación que han mantenido el Cabildo como entidad impulsora y la Estación Biológica de Doñana como ejecutora de los proyectos de conservación del guirre. “Esta relación dio comienzo desde el momento mismo en que se detectó que la especie estaba en peligro, y el balance después de todos estos años de trabajo es claro al respecto. Según los informes que nos remite anualemente Doñana, si en 1999 se censaron 150 ejemplares, en la actualidad la población de la especie ha alcanzado los 270”.

El Neophron percnopterus o alimoche canario –en tiempos pasados habitó en todo el Archipiélago- sobrevive únicamente en la Isla de Fuerteventura, a excepción de unos pocos ejemplares localizados ocasionalmente en Lanzarote. El último censo de Doñana registra 270 guirres en territorio majorero, contabilizando 51 parejas en edad reproductora, y 4 de ellas combinando su presencia con Lanzarote.

Una vez que la población del guirre en Fuerteventura se ha estabilizado, el Cabildo plantea la posibilidad de continuar avanzando en la investigación de la especie mediante la incorporación de nuevos proyectos. Manuel Miranda, como consejero de Promoción Económica e innovación, se mostró de acuerdo con José Antonio Donázar en acoger a un equipo de investigación de la Estación Biológica de Doñana en el Parque Tecnológico de Fuerteventura.

“Se trata de una posibilidad más que interesante teniendo en cuanta que el Parque Tecnológico de Fuerteventura contará con todas las dotaciones necesarias para desarrollar en este espacio las tarea de seguimiento informático de la población del guirre y otros proyectos de investigación e innovación”, comentó Miranda.

I+D en el seguimiento de la especie

El director de la Estación Biológica de Doñana, entidad dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), expuso los detalles de las últimas innovaciones dentro del proyecto de conservación del guirre.

Un equipo de la entidad se encuentra en estos momentos en Fuerteventura desarrollando una iniciativa de I+D dirigida a estudiar los procesos de dispersión de la población del guirre en la Isla. “Ahora mismo se están instalando dispositivos de seguimiento en una veintena de guirres, de los cuales diez ya lo tienen colocado”.

Aunque el proyecto ya ha desarrollado durante años seguimientos de ejemplares mediante equipos de radio, en este caso “se están instalando unos seguidores GPS que además están conectados por wifi vía Internet con acelerómetros, dispositivos que permiten incorporar a la información registrada no sólo rutas detalladas y en tiempo real, sino otros datos de sus desplazamientos como velocidad, ángulos, inclinación, etc.”, explicó Donazar.

Situación del Guirre en Fuerteventura – Canarias

La Estación Biológica comenzó a trabajar en Fuerteventura junto al cabildo desde el año 1999-2000, precisamente a raíz de que en aquella época el guirre estaba en serio peligro de desaparición porque apenas se contabilizaban 150 ejemplares en Fuerteventura.

En el resto de las Islas, donde históricamente había mayores poblaciones de guirre, la especie se encuentra extinta, a pesar de que tal y como reflejaron los naturalistas de los siglos XVII y XVIII, y los viajeros del siglo XIX, su presencia era descrita como muy abundantes y estaba adaptada a la convivencia en el entorno de núcleos poblacionales. Sin embargo, en la actualidad donde único subsisten son los 270 de Fuerteventura y las cuatro parejas de Lanzarote.

Cabe destacar que los territorios ocupados a día de hoy (zonas de emparejamiento y reproducción), son más del doble de los que eran en el año 2000, lo cual indica que un alto volumen de parejas que se está reproduciendo y que por el momento aseguran una población estable de la especie.

El guirre, declarado en peligro de extinción, es junto a la hubara el representante más emblemático de la fauna insular, y por lo tanto seguiremos destinando los recursos que sean necesarios para asegurar su conservación.

En estos catorce años el Cabildo de Fuerteventura ha continuado con el diagnóstico el seguimiento de la especie, especialmente con la puesta en marcha de un Proyecto LIFE financiado con fondos europeos bajo el título ‘Conservación del Guirre en ZEPA de Fuerteventura’.
Entre los años 2004 y 2007, el LIFE del guirre desarrolló un programa de conservación y recuperación (junto a instituciones como el INIPRO, el Gobierno de Canarias, Endesa, la Unión Europea o el propio Cabildo de Fuerteventura).

La Estación Biológica de Doñana, dependiente del CSIC, ha tenido una intervención destacada en la recuperación de la especie al ser durante varios años la entidad encargada de ejecutar varios programas del LIFE, por un lado, y también de realizar el seguimiento de la población, materializando convenios de colaboración financiados unas veces desde el Cabildo de Fuerteventura y otras desde el Gobierno de Canarias, al término del LIFE.

Este proyecto determinó en su momento que las principales amenazas de la especie eran el peligro de electrocución y colisión con tendidos eléctricos, los envenenamientos ilegales, la intoxicación por plomos de caza, las molestias de humanas en las áreas de nidificación o la reducción en la disponibilidad de alimento. Para paliar cada una de estas amenazas, el proyecto desarrolló diversas intervenciones, unas veces directas y otras de concienciación, que se plasmaron en el Plan de Recuperación del Alimoche Canario.

Como ejemplos de estas acciones cabe recordar la instalación de dispositivos ‘salvapájaros’ en los tenidos eléctricos, la vigilancia de los territorios, las campañas de sensibilización dirigidas tanto a la población en general como a los colectivos de cazadores y ganaderos para evitar la presencia humana en las zonas y épocas de cría y para eliminar el uso de materiales tóxicos en el medio, o la mejora de la disponibilidad de alimento para la especie con la instalación de un comedero que desde el año 2007 viene funcionando en Tiscamanita, y que se abastece regularmente con restos cárnicos del matadero insular.

También destaca el trabajo realizado en materia de conservación genética de la especie, contando con la colaboración de otras entidades como el Cabildo de Gran Canaria y las dos universidades de las Islas. Tanto en el centro de recuperación de Fauna Silvestre de Tafira como en la Estación Biológica de La Oliva se encuentran ejemplares accidentados, que por sus patologías no son capaces de valerse por sí mismos en el medio natural. Estos individuos permitan reservar la genética de la especie y participan en los estudios que continúan llevándose a cabo para su cría en cautividad.

El guirre, una especie en peligro

La subespecie canaria de alimoche fue incluida en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas, en la categoría de máxima protección: “en peligro de extinción”, mediante la ORDEN MAM/1498/2006 de 26 de abril, publicada en el BOE nº 117 de 17 de mayo de 2006. También, está considerada ‘EN PELIGRO DE EXTINCIÓN’ en el Catálogo de Especies Amenazadas de Canarias.

Guirre es el nombre de origen guanche con el que se denomina en Canarias al Alimoche común (Neophron percnopterus). Es la única especie de buitre que vive en estas islas. Fuerteventura alberga la población más meridional en la Unión Europea y la única perteneciente a la subespecie canaria (N. p. majorensis).

Única rapaz carroñera de Canarias, beneficiosa para el hombre, ya que, limpia el campo de animales muertos, evitando así la propagación de enfermedades, la contaminación de las aguas.

En Fuerteventura tiene además una gran importancia cultural. Muchas leyendas sobre este pequeño buitre, transmitidas por la tradición oral desde hace siglos, evidencian la consideración de ave sagrada que, sin duda, tuvo entre “los majos” antes de la llegada de los primeros europeos. Una de ellas, relacionada con el mito del Ave Fénix, asegura que cuando sienten la muerte, vuelan hacia el cielo y se desvanecen en el aire.

Fuerteventura es el último refugio canario de los guirres. Hace unos 15 años se extinguieron las poblaciones de Gran Canaria y Tenerife. Actualmente solo quedan menos de 150 individuos en Fuerteventura y una pareja en Lanzarote.

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