Abr 26, 2011
0 0

El pulpo… ese animal de compañía

Written by
Share

“Se los dije” fue la frase que con toda seguridad tuve que repetir más veces ayer a los compañeros del PP insular, regional y nacional que me llamaron para comentar las vacaciones del senador del PP, Tomás Burgos, pagada por el Patronato de Turismo de Fuerteventura por orden de Águeda Montelongo. Estoy seguro de que el propio Tomás Burgos no sabía que el pago provenía de fondos públicos, ahora bien ¿pensaba de verdad que algún hotelero generoso se las ofrecía gratuitamente? ¿O creía que el PP de Águeda Montelongo se las pagaría con fondos del Partido? Primera cuestión. La respuesta, sea cual sea, huele fatal, don Tomás, ¿compañero? Ni el Patronato ni el Partido están para pagar vacaciones privadas.

Segunda cuestión. Tiene mérito lo que ha conseguido la presión del PP nacional: que Águeda reconozca públicamente (bueno… a través de un comunicado de prensa) que el Patronato pagó esa factura indebidamente. Tiene mérito, porque recordemos que hace apenas unas semanas y con motivo de la factura por el coche de alquiler de Manuel Fernández (sí, el mismo que desde la tribuna del Parlamento de Canarias lleva cuatro años clamando al cielo del hemiciclo contra la corrupción política), se cesó al gerente, cargo de confianza del PP, descargando en él todas las culpas.

Tercera cuestión. Ahora Águeda ha vuelto a señalar a los trabajadores, pero al menos reconoce el error. Ojo, el segundo error seguido y que, miren ustedes por donde, se comete también con las mismas personas, con el mismo partido político y con la misma institución pública y hasta casi en las mismas fechas: las próximas al acceso de Águeda Montelongo a la dirección del PP de Fuerteventura. ¡Récord mundial en sucesión de errores!

Y la cuarta. ¿Qué si aceptamos entonces pulpo como animal de compañía? Bueno, vale, el pulpo del PP de Águeda queda aceptado. Pero convendrán ustedes conmigo en que es un octópodo de lo más vulgar posible, un pulpo mentiroso, rastrero, que se quiere comer todo, sea suyo o no, tenga derecho o no, que hasta chilla a los pulpitos más pequeños, no porque tenga razón o autoridad, sino porque otro pulpo, canarión para más señas, se lo permite. Pero, resumiendo, el/la pulpo/a del PP majorero falsifica facturas y, por mucho channel que se eche encima, siempre acaba oliendo a podrido.

Ironizo por no echarme a llorar y repito: lo mejor que puede hacer el PP es quitarse de encima a Águeda Montelongo que, recordemos, ha permitido que se pague indebidamente gastos a cargos del PP nacional y regional con fondos públicos. Y de forma reiterada. Ahora ha devuelto el dinero, bien. Pero el PP no puede estar sometido a las acciones de esta señora que invita a vacaciones para quedar bien y luego le echa las culpas a los trabajadores. Benditos trabajadores, vilipendiados, sometidos a gritos, humillados en mil ocasiones, cesados de sus puestos de trabajo por hacerle caso a ella y, finalmente, dejados de lado y olvidados cuando ya no les son útiles. Chiquillos, se los dije. Quedan cuatro años por delante para trabajar por un PP digno. Cuenten con mi colaboración.

Guillermo Concepción

Vicepresidente del Cabildo de Furteventura

Article Categories:
Opinión

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 
Share