Sep 22, 2018
0 0

Colin Arthur y La historia interminable aterrizan en La Palma

Written by
Share

“Le tengo que dar las gracias porque me alegró usted la infancia”. Estas palabras de un fan para el inglés Colin Arthur describen la emoción vivida en la proyección de La historia interminable, (Wolfgang Peters 1984), que ha tenido lugar en La Palma en el marco del Festival de Cine Fantástico de Canarias – Isla Calavera. Al maestro de los efectos especiales le esperaban en el Teatro Chico de Santa Cruz de La Palma miradas sonrientes, peticiones de firmas y fotos y la dulzura de una generación a la que hizo soñar con la fantasía gracias a sus creaciones. Todo un recibimiento para un artista calificado por los amantes del cine fantástico que le rodeaban como un “súper héroe”.

Y es que durante dos días Santa Cruz de La Palma se ha convertido en sede temporal y antesala de la segunda edición del Festival de Cine Fantástico de Canarias – Isla Calavera con proyecciones, una exposición y una clase magistral a cargo de Fernando Iturriarte y Víctor Conde. El certamen se celebrará en Tenerife del 19 al 25 de noviembre. Su sección oficial a concurso se cierra el próximo 8 de octubre.

Colin Arthur llegaba al Teatro Chico de Santa Cruz de La Palma con su esposa y colaboradora,  Sarah Pooley, para disfrutar de la proyección de La historia interminable y del debate posterior. Con los recuerdos frescos del rodaje intenso “en el que incluso empecé a crear sin que se tuviera presupuesto”, apunta, siempre contó con libertad para crear y maquillar a los más de una docena de personajes protagonistas.

“Tengo que reconocer que nunca me leí el guion completo”, reconoce Arthur, “solo una sinopsis, pero los caracteres de todos los personajes eran tan fuertes y estaban tan bien definidos que la inspiración me llegó enseguida, y después la imaginación es como una bola de fuego que avanzaba llevándome de uno a otro”.

Del rodaje de La historia interminable, Colin Arthur destaca también que “iba todo muy rápido, tenían mucha prisa y poco tiempo para detenerse en las figuras que yo creaba, por eso un día me planté y dije a producción que no seguiría si alguien no me daba el ok”. Precisamente por las prisas del rodaje, explica, comenzó con el personaje del caracol, “porque no hablaba, no tenía primer plano, solo necesitaban que corriera desde lejos”, recuerda. Diferente fue la creación del entrañable dragón Fújur, “para el que tardé tres semanas en hacer los 16 metros que mide la cola, y aún me quedaba la cabeza”.

Con Colin Arthur llegó también la exposición efímera de algunas de las piezas más importantes de su carrera profesional, que trajo con él en el avión “porque para mí es muy importante”. De hecho, al preguntarle por cuál de sus creaciones prefiere sonríe abiertamente y se coloca un dedo silenciador en los labios. “No puedo elegir ninguna porque las demás se ponen celosas”, advierte en voz baja. “Sin embargo”, confiesa, “si tuviera que elegir una escogería a Fújur, por el momento tan grande de inspiración que tuve al crearlo”.

Entre las piezas de la exposición destacan la reproducción del Comepiedras de La historia interminable, los bocetos del dragón Fújur e instantáneas del proceso de modelado, del oráculo o la valiosa máscara de uno de los simios de 2001: Una odisea del espacio.

Con más de 40 años de arte a sus espaldas, este creador de personajes imposibles elaboró las máscaras de los simios para 2001: Una odisea del espacio de Stanley Kubrick. Discípulo del mítico maquillador Stuart Freeborn (creador de las criaturas de Star Wars), cuenta en su filmografía con títulos como El resplandor(Stanley Kubrick, 1980), Conan el bárbaro (John Milius, 1982), Alien, el octavo pasajero (Ridley Scott, 1979), Furia de Titanes (Desmond Davis, 1981) o El viaje fantástico de Simbad (Gordon Hessler, 1977), entre otras.

En la exposición de La Palma ha estado también la escultura del trofeo del Festival Isla Calavera. Se trata de la obra más reciente de Colin Arthur, “que ayer mismo salió del molde”, revela antes de entrar a la proyección de La historia interminable.

Dentro del Teatro Chico el público, que llenaba el patio de butacas, recibió de nuevo a Colin Arthur con aplausos. Él saludó a todos emocionado y hasta encontró inspiración en algún amante del cine para nuevos maquillajes.  “Porque lo importante es pasar la ilusión a las próximas generaciones”, apostilló.

La luz se apagó, el público contuvo la respiración al escuchar la banda sonora y comenzó la proyección de la legendaria historia de la lucha del bien contra el mal, de la luz contra la oscuridad, de la esperanza y los sueños contra el conformismo y la nada. Una vez más, el sueño de los que han visto en la gran pantalla la película mantiene viva Fantasía.

La sala llena demuestra la afición del público palmero por el género fantástico. La intención del certamen, según su codirector Ramón González Trujillo, “es ser un lugar donde veamos las películas, no un lugar geográfico, sino un punto de encuentro”. De ahí que el objetivo en próximas ediciones sea la itinerancia por todas las islas, empezando por la Isla Bonita. “Queremos que La Palma se convierta en la antesala de la celebración en Tenerife, así que trabajaremos por traerlo todos los años aquí primero”, destaca.

La edición especial palmera del Festival de Cine Fantástico de Canarias – Isla Calavera cuenta con el patrocinio del Cabildo insular, el Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma y Dorada Especial.

Article Categories:
Canarias · Cultura · La Palma

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 
Share