May 14, 2018
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Antonio Arroyo Silva: “Me alegro por el éxito de César Brandon en Got Talent, pero eso no es poesía”

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El ganador del XXXVIII Premio Hispanoamericano de Poesía Juan Ramón Jiménez, el escritor palmero Antonio Arroyo Silva (Santa Cruz de La Palma. 1957) recibirá en Moguer el Día de Canarias. El 30 de mayo se le hará entrega del galardón que convoca y otorga la Diputación de Huelva y organiza la Fundación Juan Ramón Jiménez. Su poemario, Las horas muertas, que será editado por Autores Premiados dentro de la Colección Galardón de Poesía, fue elegido entre un total de 648 obras, de las que han sido admitidas 580, 479 enviadas por correo electrónico y 101 por correo postal. Recibirá un premio de 6.000 euros.

“Flores de mundo en los balcones. Se va

deshojando el edén. Limpiar

de asperezas, reclama la estación,

mientras pétalos crujen bajo el pie

de tiempos paralelos que miran a lo alto

las nevadas azules del otoño”.

Antonio Arroyo Silva. Las horas muertas. Premio Hispanoamericano de Poesía Juan Ramón Jiménez.

César Brandon, ha ganado en el mes de abril la tercera edición de Got Talent España con varios poemas que recitó en un programa de televisión, con una media del 17,5% de cuota de pantalla y 2.215.000 espectadores. Tras haber pasado un casting en el que se presentaron más de 6.000 aspirantes y haber sido seleccionados en el grupo de 300 artistas que pasaron por las audiciones y superar las semifinales, fueron 14 los finalistas que concursaron en la última gala del programa. Ha ganado como premio 25.000 euros y un coche.

“(…)Mamá, me enseñaste que la vida se resumía en pedir disculpas, dar las gracias y decir por favor.

Y también en guardar cada cinco minutos los archivos de Word, porque en cualquier momento podía producirse un apagón y nos quedábamos días sin luz.

Mamá, gracias por tu gratitud, por todo lo bueno, de preocuparte del cuándo, del cómo, del dónde y con quién salía.

Yo y mi juventud (…)”

César Brandon. Premio Got Talent España 2018

 

“La poesía dice la verdad, y la verdad provoca extrañeza, por eso nos gusta, la comprendamos o no”. Con estas palabras explica Antonio Arroyo Silva por qué este arte llega al corazón de quien lo escucha y lee. Aunque en la concepción de los premios ganados por estos dos autores hay muchas diferencias, es precisamente la verdad que reflejan la coexistencia de ambos la que une a los amantes de la poesía. Así, y en el momento actual que vivimos, los versos vuelven a colarse una vez más en la televisión o en las redes sociales, mientras se mantienen vivos en el formato convencional de libro impreso y digital, de premios literarios, encuentros, foros y talleres de creación.

Antonio Arroyo Silva, poeta ganador del Premio Hispanoamericano de Poesía Juan Ramón Jiménez, tenía quince años cuando comenzó a leer poesía. El primer libro que se compró fue Residencia en la tierra, de Pablo Neruda, “No lo entendí pero me gustó”, confiesa. “Estamos acostumbrados a que nos den las cosas hechas, no hay más que fijarse en los post que se publican en las redes sociales, que están pensados para que todos estén de acuerdo”, analiza, “y si alguien no lo está todos le caen encima. Y esto pasa en la sociedad en general, lo que se busca es que las personas no disientan”. Sin embargo, en su opinión, al ser humano “también le gusta no entender, le gusta lo que le resulta extraño, que es lo que nos hace reflexionar, y de eso se trata la poesía; porque con esa reflexión te conmueves o se te rompe los esquemas”. Por eso defiende que la poesía “no es para dar certeza, eso ocurre con los libros de autoayuda, da incertidumbre y a partir de ella uno busca su propio camino”.

Arroyo Silva confiesa no ver la televisión, “pero conozco el premio de César Brandon porque los ecos llegan a las redes sociales”. De modo que en este ir y venir digital de creadores, “con poesía de autoayuda”, como él la define, resuenan los ritmos y las rimas. Aunque se alegra del éxito del joven natural de Guinea Ecuatorial, residente en Ciudad Real, “eso no es poesía”, agrega, “y analizando alguno de sus textos ni siquiera están bien escritos. Son simplemente palabras almibaradas”, agrega, “dirigidas a un gran público, sobre todo adolescente”.

“Veo ese fenómeno de la poesía”, destaca Arroyo Silva, “pero es un fenómeno de masas que quieren leer cosas bonitas y cómodas, de sentimentalismo fácil, sobre experiencias que suceden a jóvenes de 14 o 15 años”. El poeta ganador del Premio Hispanoamericano de Poesía Juan Ramón Jiménez no está de acuerdo con las voces que afirman que la poesía va a sobrevivir gracias a este fenómeno de masas. “Creo que la poesía no necesita que nadie la salve”, sentencia, “la poesía siempre está ahí y es independiente de todos los medios sociales. Gracias a eso habrá poesía siempre”.

Para Antonio Arroyo Silva la poesía es “algo serio”. Por eso le gustan los versos dignos, bonitos “y que sean hondos”, puntualiza. La clave para él está en que el poeta tenga voz propia, “no ecos de las voces de otros solamente, sino que suene distinto a lo que se ha escuchado ya”, destaca. La poesía tiene que tener memoria, “porque el último que escribe está también hablando de los anteriores, pero ha de aportar su propia respiración”, apostilla, “porque el poeta escribe algo que se habla”.

La primavera ha traído mucho trabajo que escribir para Antonio Arroyo Silva, que se ha pasado estas últimas semanas “haciendo entrevistas y trabajando sin parar”, reconoce, para la edición del poemario Las horas muertas. Y es que entre mayo y junio, el poeta palmero presenta dos poemarios, el que ha sido premiado en Huelva con el  XXXVIII Premio Hispanoamericano de Poesía Juan Ramón Jiménez y Fila cero, que edita NACE, y que presenta en la Feria del Libro de Las Palmas de Gran Canaria, que se celebra del 29 de mayo al 3 de junio.

Además, en Gran Canaria coordina el Taller de Poesía Pepe Rivero, organizado por NACE para todos los públicos, y que se celebra una vez al mes en el Museo Poeta Domingo Rivero, en Las Palmas de Gran Canaria. También comparte periódicamente poemas en su blog esquinaparadise.blogspot.com.es, así como en la red social Facebook.

Antonio Arroyo Silva ha publicado diversos libros de poemas entre los que figuran Las metamorfosis (1991), Esquina Paradise (2008), Caballo de la luz (2010), Symphonia (2012) y Sísifo Sol (NACE, 2013). Las plaquettes Material de nube (2012), Un paseo bajo los flamboyanes (2012), No dejes que el arquero (Col. Instante Estante, Brasil, 2012),  Poética de Esther Hughes. Primera aurora (2015), Subirse a la luz (2015) y en 2016 publicaba Mis íntimas enemistades. En ensayo, La palabra devagar (Aguere, 2012).

Ha participado en la antología de prosa poética Pincelada de relatos, publicado en la editorial Bubok en Barcelona por el grupo Órbita Literaria. También en Bubok, Un libro por Haití, editado por Teresa Delgado y en la Antología de Miguel Hernández, en la editorial Lápiz-cero, con motivo de la celebración del centenario del poeta Miguel Hernández, El grupo de La Palma, en editorial Idea-Aguere, 2011 y Galaxias, en NACE 2013.

Además del  XXXVIII Premio Hispanoamericano de Poesía Juan Ramón Jiménez que acaba de ganar, fue 2º premio en el concurso de poesía de Granadilla (Tenerife), en 1981, ha participado en el Festival Internacional de Poesía encuentro 3 Orillas (Tenerife 2009) y en el Homenaje de Poetas del Mundo a Miguel Hernández (junio de 2010). También es miembro de REMES (Red de escritores Mundiales en Español), de Poetas del Mundo y de la Nueva Asociación Canaria para la Edición (NACE).

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Entrevistas

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