Ene 31, 2018
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Carmen Asensio : “Nunca me disfrazo. Puedo maquillar a otros en cine o televisión, pero voy de mí porque no sé ser más que yo misma”

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Se sentaba bajo un árbol en Tigalate, La Palma, para soñar con lo que había más allá del mar. Hasta allí fue, atravesando el océano real, y también ese otro océano de miedo que está en la mentes, para vivir y trabajar en cine durante dieciséis años en Madrid. Entonces fue jefa del Departamento de Maquillaje y Peluquería de Disney Chanel España, compartió set y responsabilidad en la misma área para series producidas por Globomedia para Antena 3 como CompañerosEl barco y Los hombres de Paco, o Woman Raised by Monkeys, para el canal National Geographic Ahora trabaja en la calle Real de Los Llanos de Aridane, donde más que una peluquería regenta un centro cultural desde hace unos años. Allí se respira creatividad mientras corta el pelo, maquilla y asesora con la misma profesionalidad que le dedica a las modelos en los desfiles del Isla Bonita Love Festival,  en la Fiesta de Arte de Los Llanos de Aridane o en los rodajes internacionales a los que viaja desde La Palma, donde ha fijado su residencia. En esta época de Carnaval reconoce que “no se maquilla nunca”,  pero que es el momento ideal para que todos demos un paseo con ese personaje que llevamos dentro “dándole rienda suelta a nuestras habilidades para disfrazarnos, maquillarnos y, sobre todo, ser felices”.

P-. De todos los actores a los que has maquillado, ¿a quién recuerdas más?

R-. Ahora, pero por preguntarme así de pronto, me acuerdo mucho de Juan Diego, no de Juan Diego Boto. Es una persona muy generosa. He trabajado con muchas personas muy generosas. He tenido mucha suerte. Pero es que me llamó porque iba a hacer un cambio en un personaje y quería saber cómo lograba yo el efecto en los ojos cuando lo maquillé para que se lo hicieran en otra película, preguntándome primero si me molestaba que revelara mi truco. Eso se agradece un montón, porque solo lo hace una persona que es compañera.

P-. Aunque tengas tu residencia fijada en La Palma, ¿sigues trabajando fuera de la isla en producciones de cine y televisión?

R-. A mí me gusta no perder el contacto. Es complicado una vez que te instalas aquí y abres una peluquería porque ante todo soy una profesional con mis clientes y clientes de La Palma. Por eso en alguna ocasión he tenido que rechazar trabajos fuera, porque no quiero mover las citas con las que me he comprometido. Es un riesgo que corro, pero me siguen llamando y cuando puedo ir voy. En diciembre, por ejemplo, estuve en Gran Canaria en un rodaje internacional.

P-. ¿Qué papel juegan los profesionales de las Islas en estos rodajes internacionales?

R-. Es muy difícil que los profesionales de cine que vivimos aquí tengamos trabajo en los rodajes que vienen a las islas. Normalmente somos refuerzo. Esto lo quiero aclarar. Rara vez somos los primeros del equipo porque las productoras traen a sus profesionales de confianza. Esto va por jerarquía. Traen a su jefe de departamento, que suele ser un maquillador o una maquilladora, luego traen una jefa de peluquería y esta, a su vez, trae a un ayudante para los dos, que también es de confianza. Por eso los refuerzos de este último son del lugar donde se rueda, porque todos los demás puestos son de confianza. Igualmente estas personas del lugar son elegidas, o somos elegidas, porque nos conocen y saben de nuestra profesionalidad. En un rodaje no puedes arriesgarte.

P-. Vivimos una época de ventajas fiscales para los rodajes en Canarias. ¿Es una época ventajosa también para los profesionales del cine que viven en Canarias?

R-. Son campos de trabajo que se abren y que te preparan para trabajar fuera. Si te formas como un buen profesional puedes salir fuera porque es una profesión con mucho trabajo y si, además, controlas idiomas, las posibilidades se multiplican muchísimo. Pero creo que estas ayudas que da el gobierno a los rodajes son un espejismo, porque no sé si las personas que estamos formadas y vivimos aquí tenemos trabajo o ya lo traen todo ellos. Dejo la pregunta en el aire.

P-. ¿Cuál crees que es el camino para que estos rodajes trabajen con más profesionales de las Islas?

R-. Están llegando un montón de rodajes a Gran Canaria, a Tenerife, y en La Palma también se están empezando a andar. Primero, en mi opinión, hay que captar, ofrecer, vender, lograr convencer y saber lo que tenemos entre manos para poder atraer y lograr que se quede aquí un poquito de esa industria. No es fácil, pero se puede lograr. Esto es como quien tiene un mapa delante. Tienes que saber lo que quieres conquistar; desde cómo funciona una cámara, hasta como funcionan los actores y las actrices, hasta como funcionan los equipos de iluminación. Si llevas un ejército tienes que saber cómo avanzar en el terreno, creo yo. Si no lo sabes no entres en esta batalla. Hay que tener mucho conocimiento del medio, pero como tiene que tener conocimiento un Jefe de Cirugía, o el Director de un aeropuerto.

P-. ¿Cómo es poner en marcha una peluquería en La Palma después de haber trabajado en cine y televisión en Madrid?

R-.  Me vine para La Palma porque tras dieciséis años sufrí un ataque de estrés tremendo y la verdad es que funciona muy bien, y más esta peluquería porque hacemos también muchas actividades culturales. De hecho, creo que le he dado el aire que tiene un departamento de peluquería en un rodaje. La locura de la variedad de personas que entran y salen, que preguntan, van y vienen. Total, que no se me ha quitado para nada el estrés…

P-. ¿Las personas que vienen a esta peluquería a arreglarse, son conscientes de que están en manos de una profesional que ha trabajado para esas estrellas que vemos en la televisión?

R-. Pues un poco de todo. Hay quien se ha preguntado que qué tipo de clientela voy a atender, si solo voy a atender a artistas o a los que se dedican al arte, y prueban y se han quedado. Hay otras personas a las que les gusta, les encanta y tienen clarísimo que quieren estar conmigo; y hay otra gente que no se lo que esperan y van y vienen. Esta profesión es así. O gustas o no gustas, es como el que va a comprar un vestido, se trata de algo muy personal. Pero yo procuro que por encima de todo lo que hago sea accesible para todos los bolsillos. Lo bonito es que van siendo conscientes y comprenden que es otro tipo de peluquería; porque les estoy cortando el pelo y ven que entra una persona que me pregunta si puede exponer, o hacer un monólogo, o si puede presentar un libro, o que simplemente pasan a saludarme.

P-. Como profesional que eres, ¿qué diferencia el trabajar para personas de a pie o trabajar en el medio audiovisual?

R-. Yo me tomo igual de serios ambos trabajos pero, claro, una cosa es trabajar aquí y otra cosa es trabajar para una serie o una película o un teatro, donde creas unos personajes que te imponen.

P-. Ahora que los Carnavales están ahí mismo, ¿es una época de trabajo para ti? ¿Cómo ves a las personas que se caractericen en estas fiestas?

R-. Normalmente lo más que tengo son reinas, con candidatas que se presentan y personas que quieren ir con el maquillaje bien fijado y espectacular, pero estas son las menos. Un maquillaje de este nivel, con los productos que lleva para que te den las tres de la mañana y estés perfecta, no es algo que se le ocurra a todo el mundo; aunque se puede hacer.

P-. ¿Te pones tu mejor disfraz en Carnavales, que es cuando nos permitimos disfrutar de registros diferentes a los que vivimos a diario?

R-. Es increíble la permisividad que da un disfraz. El taparte, el sentirte que no te conocen ayuda a las personas a desinhibirse.

P-. Entonces, ¿te disfrazas?

R-. No, nunca me disfrazo. Puedo maquillar a otros en cine o televisión pero yo me disfrazo de mí porque no sé ser más que yo misma.

P-.¿Crees que el maquillaje de los vídeos de YouTube es un maquillaje profesional?

R-. Por un lado estos vídeos son un gran avance para conectar a las personas pero a los profesionales nos ha restado bastante. Ahora cualquiera es maquillador, igual que cualquiera es periodista. Tienes el móvil en la mano, tienes los medios… pero esto no es suficiente, hay que saber fijar un maquillaje.

P-. Entonces, ¿fijar el maquillaje es la técnica de las estrellas?

R-. En los musicales se utiliza una técnica para que, cuando los artistas están bailando, no se vea el sudor. No te puedes arriesgar como profesional a que se le caiga el maquillaje o le chorree a un bailarín. Puede sudar lo que quiera pero ese maquillaje tiene que estar intacto. En ocasiones son dos pases seguidos y el maquillaje no se estropea en ningún momento en esas cinco horas de espectáculo. Eso si se hace bien, claro.

P-. A nivel profesional, ¿cuál es la diferencia al maquillar para una película, para teatro o para televisión?

R-. Para un magazine normal cada colaborador tiene su imagen. Los presentadores suelen marcar la imagen que quieren llevar, así que nos tenemos que ceñir a eso. Pero normalmente en los programas de televisión se respeta la imagen que ellos traen. A veces te pueden decir el corte de pelo que quieren. En el teatro y el cine la forma de trabajar depende del tipo de obra o película; si es de tiempo actual o si es de época. En teatro hay que maquillar igual de bien que en el cine. El actor debe estar perfecto en el escenario, que lo vea perfecto la persona que está sentada en la última fila. Además, cuando se baja a saludar el actor al público este debe verlo como una persona bien trabajada, bien hecha. Eso sí, te puedes permitir que sea más exagerado para que se vea desde el patio de butacas porque es teatro. En el cine, ahora mismo, con la tecnología tan avanzada que hay en cámaras, es necesario afinar mucho más. Debe ser muy trabajado para que quede natural. Se distingue mucho más cuando es una cara fresca, recién levantada, cuando es trasnochada, cuando es joven y lozana o cuando ya empieza a entrar en años, cuando es un rostro trastornado.

P-. ¿Quién orienta al profesional de maquillaje en el sector audiovisual?

R-. Las directrices las da el director y el que lleva la imagen de la película o de la serie, pero en todo caso, el director siempre está presente porque él tiene sus personajes creados, y sabe cómo los quiere. No le vale ni un poquito más arriba ni un poquito más abajo y tú, como profesional, se lo tienes que dar perfecto. Ahora todo el mundo considera el trabajo de la peluquería y el maquillaje muy fácil. No ven todo el trabajo que hay detrás, la documentación y el estudio que hay que hacer del personaje. Si voy a peinar a una figuración, que no un primer actor, de ópera, por ejemplo,  hay que tener la base técnica, pero después hay que cultivar la creatividad y profundizar en el estudio de la obra para ver qué materiales se deben usar para que dure lo que el director necesite.

P-. ¿Los actores tienen voz y voto en su caracterización?

R-. Ellos siempre añaden y ven el personaje. Como leen el texto y el guion, también se crean su propia imagen, claro que tienen que llegar a un acuerdo con el director. Yo, en este caso, estoy en el medio, en el medio de lo que quiere el actor y lo que quiere el director. Normalmente, por mi experiencia, al actor le encanta que lo caractericen y crear un personaje. Le gusta ser diferentes. crear diferentes registros, porque son versátiles.

 

 

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