Nov 8, 2017
1 0

Ángel Alonso, cabañuelista

Written by
Share

Oct 24, 2017

Ángel Alonso nos cuenta en esta entrevista cuáles son las características meteorológicas del próximo año según lo que ha obtenido a través de la elaboración de las cabañuelas.

La elaboración de cabañuelas es una técnica de predicción del tiempo atmosférico usada por los agricultores y labriegos en la época en la que no había adelantos tecnológicos que pudiesen dar información en ese aspecto.

Según Alonso, el ciclo seco seguirá presente.

Esto de las cabañuelas no tiene un rigor científico, no es una previsión meteorológica profesional. Estas son unas observaciones que realizan los cabañuelistas con transmisión oral de años.

Tú, por ejemplo, visualizas San Mateo, San Miguel y la luna de octubre, ¿no? Hay otros cabañuelistas que emplean otros métodos.

Sí, está bien dicho que no tiene rigor científico, está claro que cualquier oyente tiene que saber que lo que vamos a hablar aquí hoy se trata de mantener una tradición oral que, en mi caso, no pasa ni siquiera de padres a hijos, ni mis antepasados. Fue lo que yo escuchaba a vecinos míos.

Al fin y al cabo esto es una afición de mantener una tradición, aportar algo a la sociedad en la que estamos de lo que se hacía antiguamente, de cómo se hacían las predicciones meteorológicas cuando no había satélites ni modelos meteorológicos, cuando no se usaba la ciencia para las predicciones de lo que iba a suceder, y cuando los labriegos, los ganaderos y los agricultores se guiaban de esto para ver lo que les iba a venir en los meses sucesivos.

Como no existía la ciencia meteorológica que tenemos hoy, usaban este tipo de predicciones, casi todas basadas en santorales católicos y en las lunas. En el norte de España tenemos las témporas, y en el mismo Estados Unidos está el día de la marmota.

Al fin y al cabo, lo que hacemos los cabañuelistas es mantener una tradición oral que es más o menos bonita, según te guste el mantenimiento de la tradición. En mi caso lo que intento hacer es aportar mi granito de arena para mantener esta tradición ya que soy un simple aficionado a la meteorología. Ya este es el séptimo y octavo año que las traslado a un papel.

Como te dije, esto viene de lo que yo escuchaba a vecinos míos, de hecho alguno todavía vive por ahí, con noventa y tantos años. Cuando yo era niño les escuchaba decir por dónde iban las cabañuelas, y poco a poco fui creciendo con eso que escuchaba en La Breña, hasta que me atreví y dije: “vamos a intentarlo”. El primer año que las hice ni siquiera se las enseñé a nadie, sino que las dejé en el papel.

Yo llamo temporada de invierno al inicio del equinoccio de otoño, sobre el 21 de septiembre, hasta el final del invierno, cuando llega el mes de marzo. Para mí esa es la temporada de lluvia y eso es lo que yo plasmo en el papel.

Con lo que yo escuchaba decir me fui autoformando en esto. Y ya desde el año pasado empecé a hacerlo público en medios de comunicación. Ya este es el segundo año que las hago públicas, pero por aquí están las anteriores, que creo que son 7. Ya es un semanario de cabañuelas el que tengo encima.

Para que la gente se haga una composición del lugar. El 21 de septiembre, San Mateo. Tú haces una observación de cómo transcurre ese día: si viene con mucho o poco viento, si llueve mucho, si sale el sol, si hay un cambio atmosférico… Focalizas lo que pasa en esas 24 horas ese día de San Mateo, ¿no?

Sí. Llevo ya como 3 años en los que no solo hago observaciones en esos días que tenemos marcados, sino que observo otras curiosidades de la naturaleza.

Por ejemplo, observo cómo están las mareas, si las bonanzas vienen más adelantadas o más atrasadas… Porque siempre cuando inicia el otoño, en septiembre y en octubre, siempre tenemos las bonanzas. Está claro que es una época del año en la que las condiciones atmosféricas son mucho más estables y en Canarias tenemos las famosas bonanzas de septiembre.

Yo suelo observar, aparte de estos tres días que tú comentas, curiosidades de la naturaleza. Observo también si las vendimias, que son siempre por esta época, vienen más adelantas o más atrasadas.

Suelo observar mucho las tuneras: si hay más o menos plagas. Este año veo una cantidad de plagas impresionante en las tuneras. Veo muchísima plaga de cochinilla. No de la cochinilla mexicana que acaba con poblaciones, sino la cochinilla de toda la vida. Veo las tuneras muy débiles, síntoma de escasez extrema de agua. Cuando una tunera está muy débil, como está este año, está claro que es por la escasez de agua.

O sea, que observo también elementos de la naturaleza, no solo los elementos atmosféricos. Suelo fijarme bastante en las tuneras y las higueras, para ver cómo estamos teniendo los tiempos y cómo están ellas en este momento para lo que va a venir.

Eso lo he visto en Horacio Dorta en Tenerife, un cabañuelista que se suele fijar en las cañeras que tenemos en los barrancos: si tienen la floración adelantada o atrasada.

Al fin y al cabo los cabañuelistas somos todos un poco autodidactas. Yo en las cañeras no me fijo, otros no se fijan en los elementos que nos pone la naturaleza adelante, sino simplemente en condiciones atmosféricas.

Yo estoy basándome en lo que veo en botánica sobre todo, y en las mareas.

Por ejemplo, en tu previsión de este invierno apuntas: de nuevo este año hay floración temprana en nisperero, grandes plagas de cochinillas en tuneras, arañas rojas en higueras, vendimia adelantada, erizos de castañeros abiertos en zonas de medianía desde mediados de septiembre y bonanza retrasada.

Me llamó mucho la atención que a mediados de septiembre en medianía ya había castaños con los erizos abiertos y castañas en el suelo. Yo creo que el 20 de septiembre, en la parte baja de Botazo, en Breña Alta, ya había castañas.

Estamos hablando de castañas en septiembre. Eso se traduce en adelanto total de la cosecha de castañas, que suele ser en San Martín o a finales o mediados de octubre. Casi que las castañas se han adelantado este año más de un mes.

Tener castañas en verano… Yo no había visto nunca en el mes de septiembre en esa zona de Botazo, erizos con castañas. Eso sí, eran bastante pequeñas, síntoma de que el año pasado el castañero no desarrolló el fruto como lo tenía que haber desarrollado.

Otra cosa que plasmé el año pasado en las cabañuelas fue la floración temprana de los nispereros. Veo que los nispereros están floreciendo de una manera muy temprana en comparación con lo que suelen hacer de manera natural.

Como bien dijiste, muchísimas plagas de araña roja en las higueras; la araña roja suele estar cuando hay temperaturas muy altas.

Todas esas observaciones que he hecho y que llevo haciendo durante 2 o 3 años, me llevan a decir que hay un ciclo seco. El ciclo seco lo tenemos desde hace muchos años, pero ya la naturaleza lo está poniendo delante.

Las tuneras y las higueras están totalmente secas, están muy débiles, se llenan de plagas. Los nispereros están adelantando la floración, las castañas las tenemos desde verano. O sea que tenemos un ciclo raro, donde la naturaleza nos está dando señales de que algo está pasando.

Con las cabañuelas de este año espero equivocarme, porque yo también soy un poco agricultor y necesito el agua de lluvia para mis cultivos, igual que la necesitas tú y la necesita la isla de La Palma, que vive del sector primario.

Yo este año en estas predicciones no veo el agua. Ojalá pudiera plasmar que es un año de agua, pero yo no la veo. Veo que se continúa con el ciclo seco.

Las del año pasado las clavó usted completamente.

Lamentablemente las clavé y espero este año equivocarme. Estas cabañuelas a mí no me gustan

A ver… San Mateo, 21 de septiembre, usted se sienta y observa. Además de las otras curiosidades que hablamos (botánica, del mar y todo eso), se sienta y observa que ese 21 de septiembre fue una jornada de tiempo norte, con mucha brisa en el mar, que hubo descenso de las temperaturas y que hubo algún chubasco muy débil al amanecer en la fachada norte.

En San Miguel, el 29 de septiembre, típico día de alisios, noche con vientos del oeste, una jornada diurna con noreste variable a este, sin ningún tipo de lluvia.

Y luego llega la luna de octubre, la luna nueva, el 19, solo un chubasco muy muy débil en la fachada norte de la isla y vientos alisios moderados.

Es la observación de esos tres días que hizo Ángel Alonso. Cualquiera que nos esté escuchando puede hacer memoria y recordar que esto fue así.

Sí, fue un día de verano porque tuvimos variable a este; los tiempos del este en Canarias son tiempos de África, está claro que a África la tenemos al este. Entonces en San Miguel, aunque fue un día de alisios, teníamos momentos en que cambiaba a este. Eso me dice que durante el invierno tendremos jornadas de este.

Cuando yo plasmo una cabañuela siguiendo esas jornadas del santoral estoy en la obligación de decir que si en una de ellas veo tiempo del este, está claro que durante el invierno tendremos episodios de calima, y que tendremos entradas de aire saharianos. Eso lo vi en el día de San Miguel sin lluvia.

Cuando digo que tendremos sobre todo tiempos de norte en estos seis meses que nos vienen es fijándome en que en San Mateo tuvimos un día de tiempo norte fuerte, el mar estaba muy alborotado, con mucha brisa, y se dio un chubasco muy débil al amanecer en la fachada norte de la isla.

Vamos a ver, para que todos vean de dónde cojo yo estos datos; yo hago las observaciones en La Breña. Yo no sé si en Barlovento está lloviendo porque no lo estoy viendo, pero hoy en día tenemos la posibilidad de saber si está lloviendo en Barlovento, en los Altos de los Sauces o en San Antonio del Monte.

Ese día, siguiendo las estaciones meteorológicas que tienen enlace a Internet, vi que en algunas zonas de la isla chubascó muy débil al amanecer. A mí me enseñaron que cuando chubascaba en San Mateo, en la zona norte, eso podría indicar que durante los seis meses que nos vienen por delante se podían salvar de humedad o de lluvias las partes nortes de la isla.

Por eso lo plasmo en las cabañuelas: preveo largas temporadas de tiempos de norte, preveo alisios prolongados, sensaciones de frio; o sea, que tendremos tiempos de norte.

Va a haber muchas jornadas de alisios en estos seis meses, que también es normal. En Canarias el tiempo predominante es el alisio; los tiempos anormales son los tiempos de sur oeste, son tiempos de sur este, esos tiempos gomeros. Lo normal son los tiempos alisios.

Yo este año veo muchos alisios, entonces eso puede salvar la fachada norte de la isla, quizás desde los Altos de Tenagua o Miraflores hacia Garafía. Toda esa franja está totalmente de lleno al alisio.

También cuando hablaba de que podemos tener entrada de calima es siguiendo lo que observé el día de San Miguel, que fue un típico día de alisio pero con variables a entradas de viento del este, y no llovió. Ninguna de las estaciones que yo comprobé en la isla indicó que llovió en algún sitio.

Y luego en la luna de octubre se repitió lo que vi en San Mateo, con un poquito de lluvia en la zona norte de la isla y con viento alisio moderado.

Estas cabañuelas son las más secas. Recuerdo que el año pasado dije que iba a llover pronto; este año, por el momento, no veo lluvia. Salvo lo de ayer, que fue sorpresivo y en una parte de la isla muy localizada, yo todavía no veo lluvia.

Desgraciadamente en lo que se ve, incluso ya siguiendo modelo de los matemáticos o meteorológico, no se ve entrada de borrascas por el momento.

Por ejemplo, creo que mañana, en el noroeste del archipiélago en medio del Atlántico, vamos a tener una borrasca, pero no nos va a afectar sino que nos va a atraer. Va a ser un campo de atracción para la entrada de posibles calimas que vamos a tener a partir de mañana.

Ya hoy se ha notado el cambio de tiempo. Los posibles tiempos más fríos van a coincidir con las lunas nuevas y eso nos lo indicó la luna de octubre, pero tampoco vi en esa luna que hubiera nada de agua; por lo tanto, cuando tengamos tiempo frio, será coincidente con lunas nuevas.

No veo en ninguna de las jornadas (que esto sí es positivo) temporales de viento; quizás dentro de mes y medio venga un temporal de viento que nos levante a todos, pero yo por ahora no veo temporal del sur. Esos temporales que son dañinos para la agricultura, para los aguacates, para los plátanos… yo no los veo por el momento.

Eso es afortunado, el año pasado no vi temporales de viento y no tuvimos temporales de viento.

No veo esas grandes nevadas. Para que una gran nevada se produzca tiene que haber una buena borrasca con entrada de aire frío norte. Cuando se forma ese chorro de aire que viene de la península ibérica que nos afecta de lleno, o una baja en altura.

En caso de producirse sería una nevada muy tardía, después de carnavales, casi nieve de primavera. Como en el año 2011, una nevada muy importante, yo creo que fue la última gran nevada que hemos tenido en esta isla. Granizó hasta en El Paso. Eso fue el 14 de marzo de 2011.

Yo veo este año que si cae una gran nevada sería muy tardía, entrando la primavera. Veo esas escarchas cencelladas de hielo, pero no veo nevadas.

Yo no voy a entrar en si hay o no cambio climático, yo lo que veo es un ciclo seco. Y el ciclo seco, para mí, todavía no ha terminado.

No veo todavía el final del ciclo seco. Mi deseo es que dentro de 15 días venga una borrasca. Pero no se ve agua por el momento, y espero equivocarme porque necesitamos del agua, de una buena borrasca, que se recarguen los acuíferos.

Se está extrayendo agua de pozos en la isla de La Palma, vemos cómo están las balsas, que están bajo mínimo, ya hay problema en el Consejo Insular de Agua. Estamos teniendo un ciclo seco como hace mucho que no se ve en la isla, y como creo que toda la generación que comparte edad conmigo no ha visto. Eso es lo que vi en las cabañuelas.

Las bonanzas fueron pocas, ¿no?

El año pasado sí fueron más cortas que este año. Las bonanzas vinieron retrasadas pero han sido largas. Hoy mismo tenemos el mar en buen estado. Bonanzas sí hemos tenido, pero retrasadas.

A la hora de plasmarlo en el papel, hay una incertidumbre muy grande. Los tiempos no están claros. El otro día leía algunas cabañuelas, no sé si eran las de don Mauro Fernández, en Las Ledas, que hablaba de la dificultad que este año entrañaba, y eso lo he visto en varias personas que hacen predicciones de cabañuelas.

Está difícil hacer una predicción, pero incluso con esa dificultad yo me he atrevido y ahí las puse.

Las resumiré: después de varios años secos, estas cabañuelas le obligan a seguir indicando que vamos a continuar en años secos. Advierte que es muy arriesgado afirmar lo contrario aunque el deseo de él es que sea un año húmedo, pero no tiene pinta de que vaya a ser así.

Se ven largas temporadas de tiempos de norte, de alisios prolongados, de sensaciones de frío. Esos tiempos salvarían, como en años anteriores, las fachadas norte de la isla, es decir, desde Tenagua hasta Miraflores, y quizá podría alcanzar también una parte de Las Breñas. Eso lo indica San Mateo y la luna de octubre.

Ninguna de las jornadas observadas indica que vaya a haber temporales de viento sur ni borrascas del sur oeste. De tener alguna borrasca sería de norte o de noreste y llegaría muy tardía.

Además advierte que San Miguel, con sus variables de este y suroeste, le invita a afirmar que habrá entradas de calima en pleno invierno, y de tiempo cálido.

Dice la Agencia Estatal de Meteorología que va a entrar la calima a partir de mañana.

Sí, por lo que te comenté antes, por esta borrasca que tenemos al noroeste del archipiélago.

Si esta borrasca la tuviésemos unos centenares de kilómetros más cercana al archipiélago, no estaríamos hablando de entrada de calima. Estaríamos hablando de unas buenas lluvias, probablemente con escasos vientos, pero de muy buena regada. Este tipo de borrascas son las que dejan agua más mansa pero en cantidades considerables.

Viendo las circulaciones atmosféricas, lo que está provocando es que está siendo un polo de atracción a todo ese aire cálido del Sahara. Por lo tanto, teniendo una borrasca tan cerca como la que tenemos, ahora mismo lo que nos va a entrar es calima.

Es una pena que la tengamos ahí y se nos haga la boca agua porque se nos acerca y no se nos acerca.

Vamos a afirmar, llevándonos en tu previsión, que no va a haber grandes temporales, porque escucho en algunos sitios que este tiempo tan cálido puede llevar a que venga una tormenta tropical. Según esta observación, no te da que vayamos a tener un gran temporal que nos levante del suelo.

No. Si la luna nueva de octubre la llegáramos a haber tenido ayer, quizá me obliga a escribir algo diferente de lo que escribí. Pero tengo que seguir la tradición oral. Y yo lo que hago con estas cabañuelas no es ningún cálculo científico. Lo que hago es coger estos días que me enseñaron antepasados o mayores, y plasmarlos en el papel.

Si la luna nueva de octubre llega a ser el día de ayer, yo estoy obligado a plasmar lo que vi el día de ayer, y seguramente hubiera plasmado algo muy diferente de lo que vemos aquí. Pero como el 19 fue la luna nueva de octubre y tuvimos el tiempo que tuvimos, estoy obligado a plasmar lo que plasmé.

Sobre algunas noticias que han hablado de posibles entradas, hasta de tormentas tropicales… Claro que existe la posibilidad. El otro día vimos el huracán Ofelia, con categoría 3, que pasó por Las Azores.

Si un huracán de categoría 3 afecta al archipiélago, el famoso artículo 155 nos lo aplican a nosotros. No hay registro de ese tipo de huracanes en el archipiélago.

Y yo estoy seguro de que en algún momento de la historia este archipiélago ha tenido huracanes o tormentas tropicales de esas características. Son muy excepcionales, pero no son imposibles.

Ante ese tipo de noticias un poco alarmantes lo que hay es que buscar estar preparados para lo que podemos tener, no es lo normal que tengamos huracanes o tormentas tropicales, pero pueden venir.

Todos recordamos el Delta, que fue hace unos años, y el Delta llegó a Canarias como tormenta tropical. Si llega a haber llegado como un huracán estaríamos hablando todavía de los daños del Delta y quizás algunos daños no se habrían repuesto, porque lo que tuvimos el otro día al noroeste del archipiélago, atravesando Las Azores, fue un huracán de categoría 3, que si llega a haberse desplazado hacia el sur, quizá aún estuviésemos hablando de daños y de consecuencias.

Yo no sé si algunos medios de comunicación sacaron esta noticia de contexto. Fue una recomendación que hacía el gobierno de Canarias a los ayuntamientos para la limpieza de imbornales, de rejillas, cauce de barrancos, que todos los años los ayuntamientos saben que lo tienen que hacer.

Claro que hay posibilidades de que nos afecten temporales fuertes o tormentas tropicales, porque nos han afectado y nos van a seguir afectando. Pero en mis cabañuelas yo no las veo.

¿Nos vendrán tormentas tropicales? Sí. ¿Nos harán daño, como el Delta? Sí, incluso mayores. Pero no se sabe cuándo vendrán. Lo que hay que estar es preparado.

Está claro que siempre que llega septiembre los ayuntamientos deben prepararse para lo que pueda venir, para no tener inundaciones por no haber limpiado las rejillas.

Hay que dar tranquilidad a la gente y que estemos todos preparados para lo que pueda venir, porque la meteorología es muy cambiante, más en Canarias, que es un laboratorio meteorológico.

Yo no me esperaba que ayer, en esta zona de la isla, lloviera lo que llovió. Para mí fue totalmente sorpresivo. Ningún modelo meteorológico decía que podían caer lluvias de 40 litros como tuvimos ayer en toda esta franja de la isla.

Es que podíamos estarnos bañando en la playa de Tazacorte, a 26 o 27 °C, y venirnos a Miraflores y estarnos cayendo un palo de agua a una intensidad de ni con el limpiaparabrisas del coche se puede ver. Ese es el laboratorio meteorológico de las islas Canarias, donde te pueden estar cayendo 50 litros en un día, en una franja de terreno, y a escasos kilómetros tener un sol y estarte bañando en un mar calmado.

La meteorología, y más en Canarias, es toda una odisea de predecir.

Con relación a la tradición oral de las cabañuelas. Yo he escuchado que cuando viene un ciclo seco no es que vaya a ser un año seco, sino que el ciclo seco se prolonga 5 o 6 años.

Sí, eso es tradición oral. Eso que tú has oído es lo mismo que yo he escuchado y que todos hemos oído. La llamaban la seca. En 1950, en esta isla, no sé si fue antes o después de la erupción del volcán de San Juan, vino una seca que duró unos años.

Después de esa seca llega el 16 de enero de 1957. Tenemos las mayores lluvias torrenciales, casi de la historia del archipiélago desde que fue conquistado, con más de 20 muertos en la zona del Barranco de Aduares en Llanito, Amargavinos en Breña Baja, en Mazo.

Y eso vino después de un período de varios años de seca. Hay relatos y décimas que hablan de la seca.

Vienen ciclos secos de varios años, pero luego puede lloverte todo de repente, y esa es la particularidad de vivir en el archipiélago de Canarias, donde la meteorología es tan cambiante y tan difícil, donde la orografía hace de elemento distorsionador de la meteorología.

Lo que tuvimos ayer fue una lluvia totalmente orográfica, unas nubes que se estancaron en estas laderas de la isla, pero es que en el otro lado de la isla no llovía nada.

Puede que después de 5 años te diga que estamos en un ciclo húmedo, y sea totalmente diferente a lo que estamos viviendo de unos años para acá.

Te decía esto porque, mirando las cabañuelas, me decías que este año se ve más seco que el año pasado, y el año pasado ya era muy seco. Entonces, a la reflexión a la que llego es que llevamos ya un par de años en el que hemos entrado en el ciclo seco.

Creo que 2011 fue un año de extrema sequía. Y yo creo que desde 2010 en adelante estamos teniendo un ciclo seco en Canarias como hacía mucho que no se veía. Puede ser que llevemos más de 7 años de sequía.

Ha llovido, pero no lo suficiente. Es que en la isla de La Palma ya escuchamos hablar de que quizás tenemos que desalinizar agua. Que en La Palma, la isla más húmeda del archipiélago, se esté empezando a poner sobre la mesa la posibilidad de desalinizar agua, es que está claro que nuestro acuífero ya no es el que era, nuestras corrientes terrestres de agua no son las que son, los nacientes no llevan el agua que llevan…

Bueno, desalinizar no, pero de la apertura de pozos…

Sí, se está sacando agua de los pozos ya. En Tenerife se está sacando agua de pozos de muchísimos sitios. Pero yo he oído voces que dicen que, si esto sigue así, en esta isla quizá tengamos que poner alguna desalinizadora.

Es que esto suena muy fuerte. Para un palmero decir que tengamos que desalinizar agua de mar, nos lleva a pensar que el ciclo seco que estamos pasando es extremo. Ya hay algunos pozos de los que vamos a tener que sacar agua.

Las diferentes balsas de la isla, sobre todo las de la parte noroeste, las de Punta Gorda, creo que están por debajo del 5 %. Es una sequía extrema la que estamos teniendo en esta isla, y se está hablando de alternativas extremas para poder seguir manteniendo el agua en los riegos.

El agua de pozos no es buena para los cultivos, siempre provoca carencias en los diferentes cultivos en los que se aplica. Por lo tanto esta solución es la última opción, pero es lo que tenemos.

Algunos indican que si la Agencia Estatal de Meteorología no es capaz de prever el tiempo, cómo lo van a hacer los cabañuelistas.

Claro, es que tienen razón. Esto no tiene ningún rigor científico. Es simplemente mantener una tradición oral para que no se pierda y porque a mí me gustaría que mis nietos todavía escucharan cómo se hacía la previsión del tiempo hace 100 años. Lo demás es ciencia. Esto no es ciencia.

Si quieren tener certeza y certidumbre, no me hagan caso. Esto es mantener una tradición oral basada en el santoral católico y en unas lunas. Sabemos que las lunas tienen que ver con las mareas, pero poco tienen que ver con la atmósfera.

Por lo tanto, lo que hago es mantener una tradición oral que puede o no acertar, y espero equivocarme este año en el 100 % de lo que he puesto aquí, salvo en el tema de los temporales de viento, que eso sí creo que para nada sirven, ni para los molinos de energía eólica.

Por lo tanto dejar claro que esto tenemos que tomarlo con la gracia correspondiente, y que para hablar de ciencia están los meteorólogos, los físicos y la Agencia Estatal de Meteorología. Yo hablo de tradiciones.

Ayer alguien me escribía que nunca había oído la palabra cabañuela. Pues, si escuchó esta entrevista de hoy ya sabe de lo que va esto, y yo quiero que este tipo de palabras no se pierdan.

Alguna gente mayor me ha dicho que cuando ve mucha actividad en las hormigas es que viene un invierno duro; pues ese es otro tipo de cabañuelas, otro tipo de previsión sin rigor científico a largo plazo.

Sobre los animales me han dicho muchísimas cosas, lo que pasa es que yo todavía en los animales no me he fijado. Pero bueno, esto es mantener la tradición oral, observaciones que hacemos para que no se pierda esto.

El año pasado salió bien, el anterior más o menos también… pero bueno, es simplemente mantener lo que se hacía hace muchos años y en lo que los agricultores, ganaderos y antiguos labriegos tenían muy en cuenta para sus cultivos.

La tradición oral es algo que, cuando uno se mete en ella e investiga cada vez más, más te llena y más quieres transmitir, y eso es lo que intento todos los años en esto.

Article Tags:
Article Categories:
Entrevistas · La Palma

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 
Share