Oct 29, 2017
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Qué quiere decir y qué representa la fiesta de halloween

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La fiesta actualmente en boga de halloween es una consecuencia de la globalización cultural que se impone desde los grandes medios de comunicación e información. La esencia de este fenómeno social que se ha extendido por medio mundo es la evolución inacabada de un sincretismo entre paganismo celta, celebraciones cristianas y argumentos cinematográficos.

La misma palabra halloween como contracción o cambio fonético de All Hallows’ Eve (víspera de todos los santos) ya indica una voluntad de transformación sobre elementos culturales preexistentes.

Por encima de las explicaciones más o menos sociológicas de esta celebración popular es cierto que ha calado en el sector más joven de la sociedad. La simbología que emplea, los disfraces y la idea de que existe una noche especial para que los espíritus de los muertos vuelvan a la tierra ejercen una atracción fuerte y atávica.

Ha sabido colocarse bien en el calendario pues marca la separación dos etapas del ciclo anual en el hemisferio norte, la luz y el calor del verano frente al frío y oscuridad del invierno. Y sobre todo se deja vía libre para imaginación en una noche donde se rompen un poco las prohibiciones y el control social.

El niño se vuelve poderoso frente al adulto con su truco o trato. En pocas palabras, como sucede en el carnaval, se amortiguan y flexibilizan las tensiones propias de las relaciones sociales.

La fascinación por lo excepcional

Aunque estamos hablando de una fiesta que hunde sus raíces en tradiciones profundas que arrancan desde el comienzo de la agricultura, el halloween es una celebración básicamente moderna. Los orígenes de Halloween se relacionan con la festividad celta de Samhain, que marcaba el final de verano, la recogida de las cosechas y el comienzo del Año nuevo celta.

Nació en las grandes ciudades de los Estados Unidos donde los jóvenes irlandeses se abrían paso en la tierra de promisión a la que les habían llevado sus padres revitalizando costumbres ligeramente transformadas de la cultura agrícola de sus antepasados. La imaginación irlandesa y más tarde el cine llevaron esta cita anual al conocimiento y participación actuales del resto del mundo.

Para el joven actual alejado de la importancia que tenían los ciclos anuales de las cosechas encuentra un atractivo especial en estas celebraciones. En ellas se utilizan símbolos anclados en la más remota antigüedad que el cine se encarga de adornar y casi falsear. Convertir una noche del año en una puerta temática al trasmundo de los muertos parece que engancha por encima de culturas, creencias religiosas y edades.

La invención de las tradiciones y la fórmula mágica de la popularidad

La celebración del halloween más o menos como se conoce hoy empezó a ser popular en Estados Unidos a partir de los años veinte del siglo pasado. No es, entonces, ni siquiera una tradición equiparable al día de Acción de Gracias que en la versión comercial también ha llegado a nosotros 

El carácter mezclado de tradiciones en esta fiesta permite que en una sociedad diversa y con población de distintos orígenes y creencias puedan sentirse cómodos en una celebración común. Lo trivial que hay en las salidas a domicilios ajenos con disfraces con el santo y seña del truco o trato es lo suficientemente simpático como para que casi nadie sienta la imposición de una costumbre que no comparten.

Para que una celebración pueda llegar a triunfar debe tener un argumentario sencillo, un buen encaje en el calendario y mucha difusión. El halloween cubre de forma sobresaliente estas tres premisas.

Halloween en el cine

La noche de Halloween película de John Carpenter y toda la secuela posterior fue el trampolín mediático que desde 1978 ha traído la fiesta de Halloween hasta lo que es hoy. Algunos aspectos macabros que como con los payasos asesinos se ha contaminado esta “tradición” también tiene, casi seguro, este origen.

En el guión de una película de cine no hay mucho espacio para las ideas complejas. Pero sí es un canal poderoso para hacer populares algunas ideas simples bien enmarcadas en una historia atrayente. Desde esta simple semilla a la publicidad de unos grandes almacenes no hay más que un paso.

La noche del último día de octubre es la ocasión elegida por muchos para vestirse, actuar y divertirse de forma curiosamente similar. Si llaman a la puerta, trick or tread truco o trato conviene ser condescendiente y no contrariar a las fuerzas del más allá. Los tratos siempre han sido los ladrillos más valiosos del edificio de la sociedad

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Canarias · Lifestyle

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