Oct 5, 2017
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En La Palma existe el maltrato animal

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Nunca antes había entrado en una protectora de animales, así que, supongo tenía una idea preconcebida de un lugar de estas características. Imaginaba un espacio ruidoso, mal oliente y lleno de excrementos de animales; sin embargo mi visita a Anipal, Asociación de Animales Abandonados y Maltratados en La Palma, y Mascotas la Palma, ambas asociaciones comparten el mismo centro de acogida, distaba mucho de mi imaginación. La zona estaba y está completamente limpio, ni suciedad ni los olores típicos de un punto en el que se acumulan muchos animales. A mi llegada, dos voluntarios trabajan con un perro. Un recién llegado. Sus ojos desprenden miedo al contacto humano. El perro se orina con tan solo la presencia de sus protectores. Mi hijo, al que llevé para que viera lo difícil que es cuidar a un animal, corrió a su encuentro para jugar, el animal se agacha. Los voluntarios con palabras tranquilas lo miman “tiene miedo, dicen, probablemente habrá recibido algún palo y los ruidos del niño le molestan”. Le pedí a mi hijo que se mantuviera alejado y que observara como trabajan los voluntarios.

Al frente de esta protectora se encuentra María Esther Jiménez una mujer que ha dedicado parte de su vida a proteger a perros y gatos de su peor enemigo, el ser humano. “En la isla de La Palma existe un grave problema de abandono y maltrato de animales”, me dice, nada más empezar esta entrevista. Son desde luego palabras duras porque parece imposible pensar, que, en una isla principalmente dedicada a la agricultura, alguien pueda dañar a un perro que desde siempre ha formado parte de esa vida rural. “Cuando hablamos de maltrato, hablamos de muchas factores que le pueden ocurrir a un perro, me dice Esther; vemos un perro en la calle y solo vemos el abandono pero hay mucho más porque ese abandono conduce a la falta de alimentación, que estén desnutridos, que lleguen llenos de pulgas, sucios; eso no sucede de un día para otro, es un problema que viene de atrás cuando ese perro tenía un dueño que se desocupaba del animal; ese conflicto lo tenemos en la isla desde hace muchos años y todo el mundo lo sabe, pero no se hace nada”.

Esther lleva ya 11 años trabajando en favor de los perros y gatos abandonados. Resulta curioso que una mujer que tenía pánico a los perros, se haya convertido ahora en la mejor abanderada de los canes “es cierto, le tenía mucho miedo a los perros, pero empecé a trabajar con Biampa, una asociación de acogida y cambió mi mentalidad. Luego fundé Anipal y ahora mascotas La Palma”. 11 años de trabajo ininterrumpido que no finaliza cuando cierra las puertas de la Asociación, el trabajo continúa en su casa “es normal, si tenemos un animal que necesita una medicación específica me lo llevo a casa, si tengo que dar biberones porque son cachorros abandonados hay que alimentarlos. En casa tengo 7 y hay mucha gente que como sabe dónde vivo y a lo que me dedico me dejan animales en la puerta de mi casa”. Casi no puedo dar crédito a lo que oigo, abandonar a un animal ya me parece una crueldad pero que además los dejen en la puerta de una casa es increíble. Esther me lee el pensamiento y me asegura que es mejor en la puerta de su casa donde ya reciben una atención directa que no dejarlos en la calle donde puede pasar días o meses sin ser atendidos.

El objetivo de la asociación es buscar familias para los perros, lo que se ha venido a denominar la adopción de perros. Se intenta concienciar al ciudadano que es mejor adoptar que comprar un perro. En estos momentos la Asociación cuenta con 20 perros a los que intentan buscar una familia. Los medios de comunicación han jugado, asegura, un papel importante en la adopción, pero la gente se mueve por las “modas” “ahora está de moda adoptar, dice Esther, entonces la gente viene pregunta y ve. Si logramos colocar un perro a la semana para nosotros es ya un gran triunfo, pero es insuficiente. Además, hay personas que vienen y quieren cachorros, y eso, no es siempre posible. Hemos tenido cachorros pequeños, un perro de un año aún es un cachorro pero la gente no lo ve así; son muchos los requerimientos que nos piden y, que, desafortunadamente no podemos cumplir y nuestros animales no salen”. Pero cuando la adopción se presenta, el perro que usted se va a llevar a casa sale adiestrado, sabiendo respetar las órdenes básicas. Se trabaja mucho en la educación del perro antes de salir “además procuramos que la persona que viene a adoptar salga unos días antes con el perro que paseen juntos para que se conozcan, e, insistimos en que las primeras semanas son las más complicadas porque el perro sabe que está fuera del refugio y la sensación de libertad también hace que sea más activo de lo habitual, por eso pedimos paciencia”, expone. Y su labor continúa porque los voluntarios acuden con frecuencia a las casas de los adoptantes para ver cómo se encuentra la mascota y como se ha adaptado a su nuevo ambiente.

A lo largo de estos años, me cuenta, son muchas las veces en las que se ha planteado tirar la toalla. Las ayudas institucionales son mínimas; Mascotas La Palma cuenta con el apoyo económico de los Ayuntamientos de Breña Alta y Breña Baja, mientras que los Ayuntamientos de S/C de La Palma y Fuencaliente ayudan a Anipal. Con estas ayudas económicas pagan gastos de veterinarios, que son muchos, y el alquiler de la Asociación. A eso se une las campañas de recogida de alimentos entre la población como la celebrada recientemente en un conocido supermercado. Sin embargo se necesita aún mucho más esfuerzo y cooperación “siempre estamos buscando ayuda económica porque es insuficiente y cuando contactamos con empresas para ver si colaboran siempre nos dan un no como respuesta, explica Esther. Es un hándicap que tenemos pero a la gente en la isla no le gusta ayudar”. Pese a esto, también hay historias de satisfacción; historias en las que se rescatan a perros que han permanecido, no se sabe el tiempo, encadenados “eso es muy frecuente en los entornos rurales donde aún se cree que los perros deben estar encadenados y eso es ya un maltrato; hemos entrado en fincas perdidas donde sabíamos que había perros en esas condiciones, encadenados. En algunos casos hemos ido acompañados por la policía y el simple hecho de liberarlos es una satisfacción.”

Si deciden tener un perro en casa, la recomendación sería que pasaran por Anipal o Mascotas La Palma y que adoptaran. Pero tengan en cuenta algo muy importante lo que están haciendo es adquirir un compromiso con el animal que pasa a convertirse en uno más de la familia, un miembro que, al igual que usted y yo, genera gastos de comida y médicos. Si no está dispuesto a eso, pero si aun así le gustan los animales, puede ayudar de forma voluntaria en ambas asociaciones, los perros y los actuales voluntarios se lo agradecerán.

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Entrevistas · La Palma

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