Jun 4, 2017
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Zaid Ait Malek, la eterna sonrisa de la montaña

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Unos años atrás, Zaid Ait Malek era un desconocido en el mundo del trail running, o por lo menos para mí. Es un hombre que ama la montaña, tiene 32 años y pertenece al equipo Buff Pro Team. Él mismo se considera un “cabraloca” de la montaña.

Quienes corren por montaña saben que es adictivo y Zaid lo descubrió cuando la pisó por primera vez. Por ello, quise preguntarle de dónde le viene la curiosidad de las carreras por montaña y cuándo decidió empezar a correrlas. “Durante la vida siempre me ha gustado subir las montañas, pues nací a 3.000 metros de altura”. “Empecé a participar en las carreras de trail a partir del 2011”, añadió.

Su progresión ha sido espectacular hasta tal punto de sorprender a propios y extraños. Él mismo no se lo esperaba: “en ningún momento se me pasó por la cabeza llegar hasta donde he llegado, siempre lo había soñado, pero nunca pensé que fuera a hacerse realidad”, me explicó. Además, quise saber cuál era su secreto para llegar a ser quien es hoy, respondiéndome con la humildad que lo caracteriza siempre; “no tengo ningún secreto, lo único que hago es luchar y luchar y trabajar para llegar a lo más alto”

Como todo ser humano, Zaid tiene un día a día, además de las carreras y la competición. Es sorprendente que la palabra más repetida por el marroquí sea “luchar”, pues su historia está cargada de superación y lucha. “Mi día a día se basa en disfrutar de los míos y trabajar para poder cumplir mis sueños”, volviendo a resaltar su humildad.

En cuanto a los entrenos, quise saber de dónde saca el tiempo para ellos. “Tengo tiempo de sobra para entrenar, no necesito tanto tiempo. El máximo de entreno es de 4 o 5 horas y los hago los fines de semana”, reveló. Comparto afición con él, correr por la montaña, por lo que quise conocer qué consejos le daría a un corredor amateur como yo. “El único consejo que daría a los corredores principiantes es que disfruten mientras corren por la montaña y que lo hagan con ganas, siempre pensando en que algún día se cumplirán sus sueños”, me comentó.

Estamos en plena temporada, por lo que mi curiosidad me llevó a preguntar a Zaid cómo iba a afrontar el resto de la misma. “La temporada 2017 acaba de empezar para mí. Estuve hace dos semanas disputando la Transvulcania, por lo que habrá que seguir luchando y disfrutando de la montaña”, expresó. De la misma manera le pregunté las metas que tenía para este año, “este año mi meta es estar en el pódium de la Copa del Mundo de Extreme”, manifestó. Su trayectoria está marcada por múltiples éxitos. “Mis mejores recuerdos son en la meta de Zegama 2013, en la que quedé cuarto, en la Ultra Pirineu 2015, en la que finalicé segundo, y en la Transvulcania de este año, en la que acabé tercero”, destacaba Zaid como sus logros más destacados.

“Soy un corredor de media distancia, de 40-50 kilómetros y alguna Ultra al año. Siempre pienso en llegar a la meta con más ganas de correr y me centro en disfrutar de los paisajes de cada carrera”, confiesa. Personalmente, me sorprende que, a pesar de las largas distancias en las que compite, siempre tiene una sonrisa en su rostro, por lo que quise saber cómo lo hacía. “La sonrisa para mí es como los geles que me dan energía para llegar a meta. No tengo malos momentos mientras la sonrisa esté en mi cara, por eso no puedo perderla”, respuesta que me dejó sorprendido.

En el ámbito personal, Zaid tiene a su familia en Marruecos, “voy a verla cada dos o tres meses”. Está luchando por conseguir la nacionalidad española, pero según me ha comentado, aún no la tiene, aunque los papeles están en Madrid desde hace tiempo y no sabe nada al respecto. Los deportistas de élite suelen tener apoyos. Quise conocer si recibe alguna ayuda desde Marruecos, “no tengo ayuda por parte de mi país, sólo de mi familia”. Tras esto he investigado un poco y me he quedado sorprendido al saber que en Marruecos apenas existen las carreras por montaña y tampoco hay una federación de montaña.

A finales de 2004, con 22 años, Zaid llegó a Algeciras en los bajos de un camión procedente de Tánger. Tras pasar tiempo en Almería, donde jugó al futbol y corrió algunas carreras de asfalto, se instaló en Córdoba donde trabajó como jornalero en el campo, dedicando su tiempo libre a correr por montaña. Se dio cuenta de que era lo suyo, comenzando en 2011. En 2012 ya consiguió ganar la Copa de Andalucía y en los dos años posteriores, en 2013 y 2014, se proclamó campeón “oficioso” de España al no tener la nacionalidad. En este mismo año, en 2014, logró el tercer puesto en la Copa del Mundo de Carreras por Montaña. Zaid trabaja en invernaderos almerienses o recogiendo aceitunas por los campos andaluces, para así renovar cada año su tarjeta de residencia mientras sueña con conseguir la nacionalidad española.

Es paradójico que un corredor de montaña haya tenido que superar tantas piedras en el camino y que, a pesar de ello, lo haga siempre desde la humildad que lo caracteriza y con esa sonrisa eterna que le proporciona energía para seguir luchando y conseguir todos los sueños que le quedan por cumplir, tanto personales como profesionales.

Foto cedida por María Pérez Gómez. Transvulcania 2017.

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Deportes · Entrevistas · La Palma

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