Nov 8, 2016
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Mamá Conchita descubre lo más selecto de la tierra de Las Tirajanas

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Subir a Santa Lucía de Tirajana y no ir a ver a Mamá Conchita es como ir a Teror y no visitar a la Virgen del Pino. Vivaracha, recuerda una mañana de sábado estas palabras que un buen día y así con tanto desparpajo le dedicó, a modo de devoto piropo, uno de sus principales proveedores.

Me la encuentro trajinando en la tienda, y me dice que está muy ocupada. Pero a poco que hablamos con ella y le pedimos una botella de Mejunje y de Guindilla se va soltando. Es resuelta y le brillan los ojos. Conchita es una de esas personas que no se parecen a nadie sino a sí mismas. Cada frase suya es una ocurrencia que derrocha ingenio y simpatía. Con mujeres así se construyen imperios. Decididamente es muy, muy, simpática. A primera vista el principal atractivo de la tienda. La que abrieron sus padres como una de aquellas entrañables llamadas de aceite y vinagre y que hoy, como reclamo a los turistas, se presenta con el nombre de supermarket.

En el mostrador principal destacan tres botellas de vino. Blanco, tinto y rosado. Etiquetados en exclusiva para su establecimiento por Bodega 7 Islas, con la llamativa leyenda de Mamá Conchita. Resulta muy pintoresco ver su foto en los envases, mientras ella habla y despacha al otro lado. “Aquí se vende lo mejor”, dice enérgica y sentencia: “No discutimos precio a los agricultores. Sólo queremos lo bueno”. La empresaria más antigua de la parte alta del municipio sureño se enorgullece de vender lo más selecto de su tierra. El famoso aceite de Las Tirajanas, junto con las célebres naranjas que llevan el mismo nombre, es uno de los productos estrella. Las vende a granel, naturales, preparadas en agua y sal o con mojo. Para los kilos excedentes pide hora en el molino del Ingenio de Santa Lucía, que es del Ayuntamiento, y es allí donde las muele.

Con su gracia y talento natural nos explica los ingredientes de lo que vamos buscando. El Mejunje, una deliciosa combinación de ron, miel y limón, está agotado. “Ya encargaron la última botella”, nos dice para darnos una explicación. Pero hemos tenido suerte, queda una de Guindilla, y este sí que es el licor típico de la tierra de Las Tirajanas, elaborado de forma artesanal con sus guindillas, como no podía ser de otra manera, ron de sesenta grados, limón, azúcar y canela. “Este es buenísimo. Auténtico”, exclama Conchita con rotundos gestos de aprobación.

A esta mujer la conocen hasta los extranjeros que entran en el supermercado preguntando directamente por ella. “No hablo correctamente todos los idiomas, pero de aquí para adentro lo entiendo todo”, asegura con aplomo señalando la puerta del establecimiento. No me cabe la menor duda de que es cierto. Los visitantes suben hasta las montañas sureñas en busca de lo típico que produce la tierra. “Las pellas de gofio, los higos pasados, las aceitunas, almendras, mantecados…”, la escucho y se me hace la boca agua, mientras se me alegra la vista con el colorido de los aguates, los mangos, los tomates, las papas…que se revuelven presumidos en los puestos al aire libre que delatan la tienda desde la carretera general.

Conchita se ha especializado sobre todo en agasajar los sentidos de los visitantes. Les ofrece degustaciones en un entorno tan auténtico como ella. Su hija Carmen nos lo enseña. Nos invita a pasar a un espacio más íntimo y familiar. Allí descubrimos un molino de gofio impecable, reluciente y en activo. No sé que me sorprende más, si el que mantenga en funcionamiento esta joya heredada de sus padres, que además lo haya convertido en atractivo turístico, o lo limpio que está. Conchita mantiene el legado familiar de tal forma que su casa pasa por auténtico museoCarmen, la hija de Conchita, nos enseña el molino de gofio de sus abuelos. La familia lo mantiene en perfecto estado.Las piezas de la antigua tienda de aceite y vinagre se muestran intactas junto al molino. de piezas, desde las más grandes hasta los más pequeños detalles, no sólo del molino, sino de la antigua tienda. “Ella quiere que todo lo que le dejaron sus padres esté en uso. Que no se venga abajo”, nos dice Carmen y no deja de asombrarme la fuerza de esta enérgica mujer hecha a golpe de voluntad.

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Entrevistas · Gran Canaria

Comments to Mamá Conchita descubre lo más selecto de la tierra de Las Tirajanas

  • Gracias por presentarnos este entrañable lugar, que iré a visitar pronto por el interés que me despiertan Conchita y Carmen, su Mejunje, su Guindilla y su labor. Un lugar imprescindible a conocer.

    Elisabeth noviembre 9, 2016 8:41 am Responder
  • Nosotros tenemos la suerte de vivir en Santa Lucia ,la conocemos y ella como su familia es digna de admiración,sus productos al publico son como bien dice , los mejores.

    Natur Nap noviembre 15, 2016 12:11 pm Responder

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