Mar 13, 2016
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Orquídeas de La Palma

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orquideas jEs una de las plantas con más variedad en lo que a color de sus flores se refiere y a la legión de seguidores, que desde hace ya unos años, hay en La Palma. Las orquídeas han pasado de ser aquella planta muy cara que se regalaba en una ocasión muy especial y era admirada, especialmente, y con sana envidia, por las señoras que no habían recibido alguna, a convertirse en una planta más de decoración de nuestras casas. Pero hay incluso para quien el cuidado de la orquídea se ha convertido en su modo de vida. La casa de Jesús Pérez Ortega en el santacrucero barrio de Mirca es el reflejo, no solo de su admiración por esta planta, sino de la concienciación sobre el cuidado del Medio Ambiente insular. “No sabría decirte por que me gustan las orquídeas, me cuenta Jesús, creo que todo tiene que ver con la forma en la que te has criado. Mis padres se dedicaron durante mucho tiempo a cultivar y eso influye”. Su finca alberga miles de orquídeas entre las que están florecidas y las que ha plantado y están en pleno crecimiento. No hay un solo rincón de tierra en el que no haya plantado una de estas plantas “me gustan todas las variedades aunque las que más tengo en mi casa son las Catleya y las Cymbidium. Las miro a diario, me gustan verlas con flor y sin flor y cuando las trasplanto a otro sitio espero como un padre primerizo a ver que flor saca”.

Y es que la pasión de Jesús por las orquídeas ha traspasado las fronteras de su casa. Su propiedad se ha transformado en un centro de intercambio y de interpretación de esta planta. Hasta aquí llegan cientos de personas de diferentes puntos de la isla atraídos por la vistosidad y color de estas plantas pero también muchos que adquieren o intercambian una mata “viene gente de todos los municipios de la isla, me cuenta Jesús, de Tijarafe, de El Paso e incluso de El Mudo en Garafía. Ha llegado un momento en el que esto se me ha desbordado por la cantidad de gente que acude, ¿qué buscan le pregunto? mira muchos vienen simplemente a mirar las orquídeas, otros compran alguna, e, incluso hago trueque, si tú me traes alguna que yo no tenga te la cambio por otra. Es una forma de dar continuidad a este trabajo. También me piden consejo sobre el cuidado; en todo lo que yo pueda ayudar y enseñar lo hago sin dudar”.

Es precisamente ese aspecto, el de enseñar, el que me parece que definiría a Jesús Pérez porque si hay algo que se percibe mientras paseamos por los alrededores de su casa es su alta capacidad para enseñar de la forma más sencilla todos sus conocimientos. Y es que Jesús es maestro de matemáticas retirado pero de aquellos maestros que te enseñaban la fórmula matemática aplicándola a la vida diaria “las matemáticas son bonitas; a los chicos en clase se las explicaba utilizando ejemplos con las orquídeas o con el compost que fabrico. Si ellos ven la aplicación lógica de una fórmula, lo entienden, y, no lo van a olvidar. Espero haber contagiado a alguno de mis alumnos con mi pasión por las matemáticas a lo largo de mi vida como docente; lo de enseñar lo extraño”.

Y entre toda la gente que lo visita tiene muchas y variadas anécdotas, sobre todo las que tienen que ver con las fotos que publica en su página de Facebook. Ahí, me cuenta se han producido situaciones de lo más jocosas “hice una página de Facebook en la que publicaba fotos de orquídeas de todo el mundo y lo explicaba, pues venía gente a pedirme la orquídea que habían visto creyendo que yo la cultivaba. Eso me ha pasado cientos de veces. Mi mujer me dijo que parara, así que creé otra página “Orquídeas de La Palma” en la que doy ahora los buenos días con una planta de las mías. Esto son curiosidades divertidas, pero algo que a mí me llegó hasta el corazón me ocurrió hace unas semanas. Vino una señora ya mayor y recorrió la finca conmigo. Al finalizar me dijo que ella sería feliz tan solo quitando las hierbas; esas palabras son para mí mucho más importante que los likes que una orquídea de mi casa pueda obtener”.

orquideaDesde luego es gratificante que alguien extraño a ti valore tu trabajo, como también lo es que personas que no conoces sino a través de una comunidad virtual sobre orquídeas te digan que en su testamento te dejarán sus plantas “eso me ha pasado con un señor de la Península. Hablamos a través del wasap y del Facebook. Me dijo que en su testamento me iba a dejar sus orquídeas y eso es porque él considera por lo que hablamos que para mí estas plantas son importantes como lo son para él por eso me las confía; esas cosas pasan y claro que agradeces esa confianza que la gente, sin conocerte, te tiene”.

Pero no todo son orquídeas en la finca de Jesús. A lo largo de los años ha ido creando un pequeño paraíso en el que cada árbol ha sido plantado por él. Nadie diría que los cipreses o las palmeras que rodean su propiedad no hayan estado siempre en ese lugar. Cultiva toda su verdura y plantas aromáticas que utiliza como repelente de insectos o para atraer a un depredador natural que acabe con alguna plaga que pudiera aparecer. Y si hay algo, de lo que está orgulloso, además de sus orquídeas, es de su planta de compostaje. Todo lo que su huerta genera se convierte en material orgánico con el que contribuye a mantener limpio su entorno y aprovecha de sustrato para sus plantas en general “mi gran sueño, me cuenta, era haber convertido todo este espacio en un centro de la naturaleza al que acudieran los escolares y explicarles cómo se fabrica el compost. Aquí verían y podrían tocar lo que estudian en un libro; ¿y por qué no has puesto el proyecto en marcha, pregunto?, por el papeleo, a mi edad y ya retirado no tengo ganas de meterme en un proyecto por el que me piden una documentación exasperante. He explicado mi idea a todos los políticos de las diferentes formaciones, a todos les gusta, pero nadie te ayuda, me explica. Una pena me parece ya que sería la mejor forma que los niños vieran de una forma práctica lo que desafortunadamente, se explica de una manera muy aburrida en los libros de texto, al tiempo que se crearía la conciencia entre los pequeños sobre la necesidad de reciclar para cuidar nuestro entorno en una isla declarada Reserva Mundial de La Biosfera y en la que aún seguimos tirando basuras en barrancos.

Por ahora el proyecto más inmediato para Jesús es la creación de su propio orquidiario. Un espacio acondicionado en el que la gente que acude hasta su casa pueda disfrutar de las orquídeas que a él más le gusta “no tengo una fecha fija para eso, lo haré poco a poco, lo difícil será decidirme por las orquídeas”, se ríe. Mientras se decide, todo el que quiera conocer el mundo de las orquídeas o simplemente aprender a hacer compost en casa de una manera eficaz, pueden consultar la página Orquídeas de la Palma en la que este maestro comunica los domingos en los que abre las puertas de su casa para transmitir todo su aprendizaje. Se los recomiendo, es una forma divertida de aprender y ver la naturaleza.

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Entrevistas · La Palma

Comments to Orquídeas de La Palma

  • Soy afortunado testigo de todo lo que se comenta en este artículo.
    Mi cuñado Jesús, el protagonista del mismo, empezó de cero, literalmente, sin que nadie le enseñara nada.
    Recuerdo perfectamente cuando el terreno de su propiedad no era más que un barranco del que consiguió extraer esa belleza sin par que ahora adorna e identifica ese precioso rincón de Mirca. Todo su tiempo libre, el que le dejaba su trabajo y su familia, lo dedicaba a su huerta, sus plantas y la construcción de su vivienda (hoy un acogedor hogar).
    Vi crecer ese lugar como vi crecer la ilusión y la alegría de Jesús en cada pequeño paso que lograba.
    No he conocido otra persona más enamorada de sus plantas, sus animales, su tierra.
    Y además es un encanto de persona, así que termino mi comentario como lo empecé: soy afortunado testigo de su vida.

    Fernando Felipe Martel marzo 13, 2016 10:05 pm Responder

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