Nov 3, 2015
0 0

La Palma en postales

Written by
FacebookTwitterPinterestLinkedInGoogle+Share

Foto Juan Jos´´e-2La erupción del Volcán de El Teneguía, entre el 26 de Octubre y el 28 de Noviembre de 1971, supuso su puesta de largo como fotógrafo. Contaba por aquel entonces unos 20 años y tan sólo había cogido una cámara de fotos como aficionado ” me gustaba mucho la fotografía, yo quería hacer postales porque en aquella época era algo que en La Palma no se había explotado. La erupción del Teneguía me dio la oportunidad de iniciar una carrera profesional”. Un espectáculo de la naturaleza convirtió a Juan José Santos en el fotógrafo más destacado de los paisajes palmeros. “Lo que son las cosas, recuerda, yo había contactado con una empresa de Barcelona especializada en postales; ellos quedaron en venir para hacer una colección de postales; entonces surgió el volcán, contacté con ellos y me mandaron una cámara profesional con su manual de instrucciones. Hice mis primeras fotos del Teneguía y antes de que el volcán finalizase su proceso, las postales ya estaban en la calle, y, eso que todo el material se enviaba en avión”. Ha pasado algo más de 40 años desde aquel inicio, pero, lo cierto es que este fuencalentero ha sabido “retratar” ese algo que tiene la isla y que ha servido de carta de presentación para todos aquellos que nos visitan “la isla, en sí, es una mina, sus paisajes son espectaculares y nunca la acabas de ver. La foto que hoy haces en un lugar, mañana la captas de otra manera completamente diferente”.

Y es que si hay un elemento que se ha mantenido de forma estable dentro del mercado turístico insular, eso, sin duda, ha sido la postal, reconoce Santos, porque esa pequeña foto acartonada es el recuerdo mínimo que todo turista se lleva de un lugar que visita. Son muchos los puntos que Juan José ha fotografiado con su cámara, tantos que tiene ya una opinión formada sobre qué gusta, o, qué no gusta al visitante y hay dos temas que sobresalen con respecto al resto, “La Caldera de Taburiente es un paisaje que gusta mucho al turista. Se vende solo, tanto su aspecto interior, como la Cumbre con su mar de nubes. Santa Cruz de La Palma es el otro tema que más gusta. Creo que es el municipio que más he fotografiado y que continúa gustando. Todo lo que tenga que ver con rincones y arquitectura de la capital se vende con muchísima facilidad. Para que te hagas una idea cuando los balcones se pintaron de colores, la venta de postales de ese entorno se duplicó”. Curiosamente estas dos localizaciones son además, sus puntos preferidos para hacer fotos. Si habla de Santa Cruz de La Palma, los ojos de Juan José se iluminan como si callejeara en un minuto por todos los rincones que su lente ha captado “no sabemos lo que tenemos, Santa Cruz de La Palma es una ciudad fotogénica, atractiva, su luz es maravillosa. Hay veces que paso un fin de semana en Santa Cruz simplemente por el hecho de volverla a fotografiar”.

Muchos años haciendo fotos, muchos años aprendiendo sobre la marcha, porque todo lo que sabe Juan José sobre la fotografía lo ha aprendido con el día a día. Tan sólo, me asegura ha seguido un consejo dado por un fotógrafo alemán “él me dijo que para hacer una buena foto había que hacer muchas, de todas las que haces siempre hay una, y es verdad, que destaca sobre el resto. Yo aplicaba este consejo incluso con los carretes que era más caro para revelar; hoy la foto digital te permite saber de forma inmediata si lo que has captado es bueno o no “. Pero claro a este buen consejo también hay que unir la paciencia y saber que se quiere fotografiar. Estudiar el entorno, me dice Santos es fundamental para plasmar aquello que quieres mostrar en una postal; en este sentido, Juan José sigue sus propias pautas “si quieres fotografiar una playa, lo más lógico es que lo hagas con la marea baja; yo suelo ver antes que luz hay, si es buena, o, no y me hago una idea. Me gusta fotografiar el bosque de laurisilva que es oscuro y muchas veces con niebla; yo lo fotografío así porque es la realidad de la isla; muchas veces he chocado con el sector comercial del turismo que prefiere el sol y la playa. En mis fotos muestro la realidad de la isla y si la isla es verde todos sabemos que es porque llueve y eso es también bonito mostrarlo “.

Con miles de fotos a sus espaldas no sé si se puede acordar de todos los rincones que ha fotografiado pero sí que me gustaría saber si tiene una foto favorita. Me comenta que varias, no podía ser de otra manera, le digo, pero hay una foto, me explica, algo más pensativo, que sobresale del resto, La Cruz Nevada “ la historia de esa foto es curiosa; yo iba buscando esa foto; pero cuando llegué hasta el lugar con mis hijos, el sitio estaba helado y no podíamos acceder; de pronto se abrió el cielo y aprovechamos e hicimos unos huecos en el suelo para subir hasta la cruz y conseguimos la foto”. Una foto, que por cierto es muy conocida, pero que en primer lugar salió publicada en un libro porque su autor dudaba pese al esfuerzo que tuviera éxito entre el público; años más tarde La Cruz Nevada se editó en postal y se convirtió en un gran acierto. Porque eso, además, es parte de este trabajo; una foto puede estar muy bien hecha y ser de las favoritas de su autor, pero paradójicamente, no encuentra esa aceptación entre el turismo que quiere llevarse ese recuerdo “eso pasa mucho más a menudo de lo que la gente cree; a mí me ocurrió con una foto de la Playa de Nogales, es una imagen perfecta, hermosa, pero a la gente no le gustó”.

Si la fotografía es una de sus pasiones, el folclore es también parte indisoluble en la vida de Juan José. En 1975, pocos años después de iniciarse como fotógrafo, fundó con varios amigos el Grupo Echentive. A todos ellos les unía, y, les une un fin común, bucear en el pasado y rescatar todas aquellas tradiciones que a lo largo de los años han conformado la historia de La Palma, “la identidad de un pueblo, me comenta Santos, es fundamental y determinante para diferenciarse de otras gentes. Un pueblo sin identidad es un pueblo muerto”. De esta forma, el grupo ha rescatado y recopilado innumerables bailes, letras de canciones en lo que a folclore se refiere; pero también han realizado una interesante labor de investigación para no dejar en el olvido costumbres y usos ancestrales de la isla “hicimos un documental sobre el lino, desde su plantación hasta que llega a convertirse en fibra vegetal. El lino jugó un papel muy importante en el ajuar doméstico de la isla. Todo, desde las toallas hasta los calzoncillos se hacía de esta fibra. En La Palma esta forma de trabajar perduró más tiempo que en otros puntos; hoy, hay mujeres de edad que aún recuerdan cómo se trabajaba el lino. Es el único documental que existe en España sobre este tema”.

Y si de rescatar y de poner en práctica se trata; Echentive va un poco más allá. Desde hace varios años, el grupo teje su propia indumentaria. En la sede del grupo hay dos telares con los que se elabora todo el ajuar que los integrantes necesiten “teníamos 5 telares, pero por falta de espacio, lo hemos dejado en dos. Hace tiempo unos cuantos, en los que me incluyo, aprendimos a tejer. El objetivo elaborar nuestra propia ropa para poder lucirla” .Y dentro del grupo anécdotas no faltan. Han salido 15 veces fuera de España y han participado en 30 Festivales Internacionales. Han visitado países de Sudamérica, de Europa, Turquía y China, una nación de la que guardan un buen recuerdo “participamos en China en dos festivales. Fue impresionante, los espectáculos de luz y sonido allí se hacen a lo grande. En La Palma eso sería impensable. En uno de los festivales había gente humilde detrás del escenario, ellos veían el espectáculo a través de las pantallas; entonces un compañero del grupo propuso que bailásemos para aquella gente y fue una locura; de inmediato nos rodearon y aplaudían, simplemente por la deferencia que habíamos tenido hacia ellos. Fue muy emocionante; la gente humilde es muy agradecida”.

Terminando casi esta conversación, personalmente no considero que lo que hago se pueda definir como una entrevista, le pregunto a Juan José qué proyectos, o, qué foto falta por hacer. Su hijo Saúl se ha convertido en su relevo en el campo fotográfico “ha estudiado para eso, y tiene muy buena percepción. Ambos la tienen, pero en el caso de Saúl es innato; por ahora me estoy dedicando a tejer, sonríe, supongo que son etapas de la vida; la foto la he dejado un poco de lado, pero hay mucho por hacer, por ejemplo, con las vegetación insular. Hay innumerables plantas que los palmeros desconocemos, y, ese es un tema que me apasiona. Espero ver pronto este trabajo sobre la flora con “un algo” muy importante que ha intentado transmitir a través de su trabajo, el respeto y el cuidado que todos debemos tener con nuestro medio ambiente y gracias Juan José, por haberme abierto los ojos y enseñarme a ver mi entorno desde otra óptica.

Article Categories:
Entrevistas · La Palma

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *