Sep 19, 2015
0 0

Domiciano Yanes, “Chano”: Antonio Machín se fue sin pagar en el Chipi-Chipi

Written by
FacebookTwitterPinterestLinkedInGoogle+Share

chanoHablar de comida tradicional y casera en La Palma es hablar del Restaurante Chipi Chipi. Aquí se mezclan los olores y sabores de toda la vida. El Chipi-Chipi abrió sus puertas en el año 1960; en sus orígenes era una pequeña tienda de ultramarinos donde se servía pinchos, pero pronto la visión de la familia cambió,” en un viaje que hicimos a Tenerife, mi madre vio los fogones de doña Corina; en aquella época eran muy famosos en Tenerife y pensó ¿por qué no hacemos lo mismo? , me explica Domiciano Yanes, propietario del restaurante y conocido por todos como Chano. Son las 9.30 de la mañana y Chano ya está pendiente de que la cocina comience a trabajar. Nos sentamos en uno de los salones, en el que por cierto he almorzado muchas veces con mi familia y empezamos a charlar con esa tranquilidad que caracteriza a este empresario. “Los inicios fueron muy duros; antes de empezar con el restaurante, donde hoy está el garaje, mis padres tenían un local en el que vendían piensos y este tipo de cosas para la agricultura y ganadería, pero daba pérdidas. Entonces, Benigno Sanfiel, que tenía un local de ultramarinos al lado del mercado, le dijo a mi padre que pusiera lo mismo; él le vendía los productos y mi padre se los pagaba poco a poco; así empezamos a vender pinchos y a la gente le gustó aquello”. La venta les costó a sus padres 21.000 pesetas de la época, pero pronto la inversión se rentabilizó porque la gente, especialmente, de Santa Cruz de La Palma acudía con mucha frecuencia, “era un lugar cercano pero en el campo, con precios asequibles; imagínate conejo a 2 pesetas y un litro de vino a 7 pesetas. A veces, el local se nos quedaba pequeño y teníamos que poner sillas fuera, o, en la azotea”.

Se trabajaba, como suele decirse de sol a sol, sin horarios, me indica Chano. Si era necesario levantarse de madrugada para preparar algo se hacía; los domingos no se descansaba porque era cuando más gente acudía, pero con ese éxito también comenzaron las envidias de los establecimientos cercanos “nosotros no teníamos licencia, y, el entonces brigada de la Guardia Civil Rosendo, amigo de mi padre, le sugirió que cerráramos los domingos porque los bares cercanos se quejaban; fue cuando pasamos el local al actual bar que hoy tenemos con la licencia necesaria; el Chipi Chipi se ha ido haciendo por partes”, se ríe.

Y tanto que es así porque todos guardamos en nuestro recuerdo la imagen de aquel Chipi Chipi de madera y suelo de “picón” que rechinaba paso a paso y que hacía las delicias, sobre todo de los más pequeños, porque era como entrar en el lejano oeste. “Llegó un momento, me dice Chano, en el que fue necesario hacer una reforma y Luis Morera se encargó. Lo tenía todo en su cabeza, nunca le vi un plano en la mano. Me acuerdo que le preguntaba, ¿Luis qué vas a hacer? Lo que salga, me decía y mira el resultado. A mí me gustó mucho y creo que a la gente también.”

A esta altura de nuestra conversación hay algo que quiero preguntarle a Chano porque es una duda que tengo desde que era una niña, que nadie me ha sabido responder, y, que por cierto, muchas de las personas a las que he recomendado este restaurante también me la han planteado, de dónde proviene el nombre de Chipi-Chipi, le pregunto “nace de una canción, me explica. Había una parranda en Velhoco que salía a cantar pasando por los 4 bares de esta zona y los nombraban en la letra de la canción. Cuando llegaban aquí decían chipi chipi de gente, queriendo decir que había mucha gente, un chipi chipi y nos quedamos con ese nombre”. Pues ahora soy yo la que se ríe porque después de tantos años, y, gracias a esta entrevista ya conozco los orígenes de tan original nombre.

Más de 50 años sirviendo platos tanto a los palmeros como a los que nos visitan. Por este restaurante han pasado muchos personajes conocidos que han saboreado la comida tradicional palmera y que han provocado alguna que otra anécdota “Antonio Machín comió aquí cuando visitó la isla en un concierto que dio en el Circo de Marte. A su representante se le olvidó pagar la factura; el hermano de Fidel Castro, también pasó por aquí; y ¿cómo es de trato?, pregunto, es un hombre fuerte, y, le gusta hacerse notar, se dio a conocer entre los comensales. De los personajes que yo recuerdo con más cariño, la madre de uno de los Presidentes del Gobierno de Canarias, ¿de quién le cuestiono?, no te voy a decir, me contesta. Era una señora entrañable, uno de los chicos me dice creo que es la madre del Presidente, se lo pregunté, me dijo que sí y la pasamos con nosotros a la mesa de la cocina donde comemos todos porque había mucha gente y no la iba hacer esperar más de lo que ya lo había hecho “.

Y tiempo en el que el buen trabajo también le ha sido reconocido. Me asegura que nunca ha pagado por publicidad; sin embargo su nombre se conoce dentro y fuera de Canarias, “una vez un periódico de Valencia nos dedicó dos hojas; eso fue cuando el Volcán del Teneguía. El periodista no conocía las papas arrugadas y contaba en el periódico que había que darles un golpe para comerlas, recuerda con una leve sonrisa. Este hombre tranquilo acumula muchos premios a nivel regional y menciones dentro de las revistas especializadas de gastronomía donde se le considera uno de los mejores en su especialidad de toda España “yo no lo veo así, me comenta, pero supongo que algo tendrá cuando estamos en todas las revistas que se dedican esto”

Pero no todo en la vida de Chano ha sido la restauración; si hay otra faceta que le caracteriza, esa es, la del voluntariado. Desde hace 24 años es el coordinador de Ayudas en Emergencia Anaga en La Palma; su interés por esta actividad nace siendo un adolescente cuando, me explica, cayó un helicóptero en La Cumbre. Tras una visita a Tenerife y viendo el método de trabajo de AEA se lo trae a la isla “fui a la sede de AEA en la Orotava; me gustó como trabajaban, me ofrecieron traer este sistema a La Palma les dije que sí, me mandaron un coche y hoy tenemos 26 vehículos”, a los que pronto se unirá un camión de incendios y una ambulancia, me indica.

Desde sus inicios en el año 1991, han participado activamente, junto al resto de cuerpos del Estado en todas las emergencias surgidas en la isla.” Afortunadamente, me dice, cada vez hay menos; la que está grabada en mi cabeza y no puedo olvidar es el accidente de Cueva Bonita, la cara de Chano cambia de repente es como si nos remontásemos de nuevo en el tiempo y estuviera viviendo de nuevo aquella dramática situación; tenía en la cocina el centro de información a nivel nacional e internacional porque también me llamaban desde Alemania. Nos pidieron la participación de nuestra unidad subacuática que acudió; cuando iban a entrar la Delegación de Gobierno les prohibió la entrada hasta que llegaran los GEAS. Entraron juntos en la Cueva y la última noticia que tuvimos de ellos fue cuando oímos por radio sálvese quien pueda y se cortó la comunicación. Toda una noche sin saber qué les había pasado; la esposa de uno de los nuestros me llamaba y yo le decía que todo estaba bien. Ha sido el peor rescate y las peores horas de mi vida”.

Aun así, y, con todos esos recuerdos, AEA y Chano siguen acudiendo a todos los incidentes en los que su presencia fuera necesaria de forma voluntaria. Económicamente se nutren de los convenios suscritos con los Ayuntamientos y el Cabildo “ahora trabajamos en un proyecto relacionado con las altas tecnologías que necesitaría el grupo. Ya se lo hemos presentado al Cabildo porque se trata de una inversión muy importante, son 30 millones de euros que nos gustaría se quedaran aquí “.

Contestando a su móvil dejo a Chano, deseando, como él, que esos 30 millones se queden en la isla y descubriendo a un hombre que ha triunfado y se ha mantenido en la restauración rodeándose de una pequeña familia que cuida y mima su negocio, y, de unos especialistas en el ámbito del rescate que anteponen sus familias para acudir a una emergencia.

Article Categories:
Canarias · Entrevistas · La Palma

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *