Sep 2, 2015
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El Lagarto Gigante de La Gomera afianza su recuperación

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El Centro de Recuperación de Lagarto Gigante de La Gomera está viviendo estos días uno de los hitos más importantes en la batalla contra la extinción de la especie: el nacimiento de cuarenta y cinco nuevos ejemplares que se prevé que lleguen a los noventa y seis cuando se produzca la eclosión de todos los huevos puestos este año. Estas huevos, que llevan en la incubadora dos meses, comenzaron a eclosionar desde finales de la semana pasada en cadena.

Para Pedro Romero, técnico de Medio Ambiente del Cabildo Insular, supondrá que una vez finalicen los nacimientos de este año se contará de nuevo con más de cuatrocientos ejemplares en el Lagartario, “lo que nos obliga a preparar una suelta de ejemplares en un hábitat adecuado para el próximo año, posiblemente en marzo o abril”, afirmó.

Asimismo, aseguró que de momento “vamos bien”, aunque el Lagarto Gigante no aun deja de estar en peligro de extinción. “Para salir de esta categoría sería necesario establecer primero una serie de poblaciones en el medio natural, que se auto mantengan y que entre todas las poblaciones sumen un mínimo de ejemplares”, aseguró Romero quien afirmó que “eso todavía está un poco lejos”.

Uno de los logros más destacables es que ha subido la media de huevos por hembra a cinco, esto supone mejorar los ratios que hasta ahora se estaban obteniendo de forma notable ya que incluso un ejemplar puso doce viables. Si analizamos los motivos de esta mejora no están claros, aunque todo apunta a la mejora de los protocolos a partir del año 2010 en alimentación y reproducción tras equiparlos a los del Lagarto Gigante del Hierro. Concretamente el cambio de reproducción supuso controlar “quien es el padre de quien” evitando en los años siguientes, en el momento de tener que hacer los cruces, no cruzar descendientes directos.

De este Lagarto, cuyo nombre científico es Gallotia bravoana en honor al paleontólogo y geólogo canario Telesforo Bravo, hasta hace unos años sólo se tenía constancia por los fósiles encontrados, a través de los cuales se pudo conocer que existieron ejemplares de más de un metro de longitud y que vivían repartidos por toda la geografía insular, exceptuando las zonas más frías y de mayor umbría debido a las brumas producidas por los vientos alisios.

El Plan de Recuperación, impulsado desde el Cabildo Insular de La Gomera, contempla la puesta en marcha de una serie de medidas encaminadas a proteger a la población natural y su hábitat, la búsqueda de nuevas poblaciones naturales y la creación de otras poblaciones nuevas en diferentes puntos de la isla con los ejemplares obtenidos en cautividad.

En diferentes estudios llevados a cabo se ha determinado que esta especie se encuentra en declive genético desde hace unos 10.000-15.000 años, lo que no es obstáculo para que por parte de las instituciones encargadas de la conservación de la biodiversidad se realicen los esfuerzos necesarios encaminados a conseguir evitar la extinción de la misma.

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