Ago 17, 2015
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El Joven Consejero

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Jordi Perez CamachoEntra con una gran tranquilidad en el salón de Consejeros del Cabildo Insular de La Palma. Destila saber estar, inteligencia y afán de superación. Lo que lo diferencia del resto de sus compañeros de consejeros en la Primera Institución Insular, su edad. Jordi Pérez tiene 26 años, es el Consejero de Coalición Canaria; su edad lo convierte en el Consejero más joven del cabildo y, quizás en el más observado “no me molesta que me digan que soy el Consejero más joven; para mí es todo un orgullo porque significa que los jóvenes estamos teniendo repercusión en la sociedad, y, que tanto la administración como los partidos políticos nos están tomando en serio “.

La otra curiosidad que me asalta es su nombre; Jordi de origen catalán lo que se me ocurre es que si hay familia en Cataluña. Se ríe, “la historia es mucho más sencilla y bonita, me parece. Mi abuela se enamoró de un teniente general que recaló en La Palma desterrado; cuando yo nací, según me cuentan, mi abuela decía que no había visto antes un bebé tan bonito y que le gustaría que llevara el nombre de su primer gran amor”. Y coincido plenamente con él, la historia del origen de su nombre es mucho más bonita.

Abogado de carrera, con una media de sobresaliente, este joven palmero también ha dirigido durante dos años, a través de una beca de colaboración el Colegio Mayor de San Fernando de la Universidad de La Laguna, centro en la que cursó sus estudios. Además, estuvo ejerciendo tres años su carrera profesional en un despacho propio pese a haber tenido importantes ofertas de bufetes nacionales. Ahora se enfrenta a su reto más importante, políticamente hablando, dirigir una de las Consejerías más complicadas del entramado insular, la Consejería de Empleo, Promoción Económica y Comercio ; “ sé que tengo una de las Consejerías más complicadas y ten en cuenta que el área de empleo, tan solo tiene el nombre porque no tenemos competencias transferidas”, me dice “así que toda la actividad que se desarrolle debe ser desde la perspectiva de la creación de incentivos para la contratación, al mismo tiempo que se deben generar planes que eviten la discriminación social, es decir, programas orientados hacia aquellas personas que han quedado excluidas del panorama laboral debido a la circunstancias económicas”. ¡Tan sólo eso!, lo miro perpleja en una isla donde las cifras de parados y especialmente los de larga duración son aún demasiado altas, pero me gusta el tono de Jordi Pérez y sobre todo la reflexión que hace a continuación tras haberle cuestionado por qué regresa a una isla que parece anclada en el inmovilismo y que no avanza “la isla de La Palma a mí me ha dado mucho; mis padres han trabajado y viven aquí, su esfuerzo en esta isla ha hecho que yo haya cursado estudios universitarios; tenía, tengo que devolverle a la isla y a los palmeros algo de lo que me han dado a mí y trabajaré los próximos 4 años para conseguirlo”.

Y antes de continuar hablando de sus prioridades políticas, que considero importante, le pregunto por temas más personales, por ejemplo cuál es su plato preferido. Ahora es él el que me mira perplejo, “no esperaba la pregunta, me dice, bueno pues me gusta mucho la verdura, como poca carne y me encanta el queso, cualquiera de La Palma acogido a la Denominación de Origen”. Cada vez que viaja, ya sea en los pocos viajes oficiales que hasta ahora ha hecho, o en los particulares siempre lleva un obsequio de La Palma; “me dicen que soy un palmero orgulloso porque presumo de nuestros productos, y, es cierto son buenos y no tenemos que envidiar nada a nadie.”

Es fácil hablar con este Consejero, no elude ni evita las preguntas incómodas con las que cualquiera de sus compañeros se hubiese sentido ofendido. Quizá sea fruto de la juventud, pero desde luego, creo, que era necesario este aire fresco en un Cabildo que a veces parece olvidar que sucede a pie de calle. “Reconozco que dentro de la política hay un estatus muy cómodo; una persona pasa de Dirección General en otra y se aleja un poco de la realidad. Esa misma permanencia en un puesto político le da la capacidad de tomar decisiones con mayor celeridad que a mí que vengo del sector privado”. La otra gran pata de su mesa, le digo, es la Promoción Económica, con la cuestionada SODEPAL a la cabeza; los antiguos socios de gobierno del PSOE querían eliminarla. Me mira y sonríe, porque ya sabe lo que le voy a preguntar, “SODEPAL no debe ser la agencia de colocación de empleo de la administración ni del partido de turno; debe recuperar la perspectiva de abrir nuevos caminos, u, oportunidades de negocio y para eso hay que trabajar desde la eficiencia y eficacia.” Comprende que esto será un objetivo muy complicado a corto plazo ya que el lastre que arrastra la empresa no es el más adecuado para empezar a trabajar; no obstante, me asegura , “ no voy a criticar la gestión anterior, a mí me queda, y, es lo que me importa trabajar durante los próximos cuatro años ; a SODEPAL le corresponde experimentar en aquellos campos de trabajo en los que se pueda abrir un nuevo nicho de mercado, trabajar en ellos y una vez estabilizados dejar paso a la empresa privada palmera con la que nunca deberá competir”.

Su gran pasión aparte de la política, y, La Palma, la lectura. Ha perdido visión tras sus largas noches leyendo libros de derecho. Sobre la mesa de Jordi Pérez, ahora, los estatutos del Cabildo y La Catedral del Mar”, la estoy releyendo porque me gusta mucho el afán de superación de su protagonista”. Un afán de superación que también tiene y he constatado en este joven Consejero, al que le deseo lo mejor en esta recién estrenada carrera política.

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Entrevistas · La Palma

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