Mar 20, 2015
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En Güímar, la casa por el tejado

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No hace mucho hemos tenido noticias de la construcción en Güímar de un parque recreativo, con el nombre de Mimiland, que incluye hotel de lujo y centro comercial. La instalación se haría en una antigua cantera de extracción de áridos y se ha anunciado como un nuevo modelo turístico que traerá prosperidad y empleo al municipio y a la isla.
En principio nuestro grupo no ve inconveniente en que un proyecto de ese tipo pudiera realizarse en alguna de las canteras de los barrancos, como una actuación más de restauración de estas minas a cielo abierto, lo que no vemos es que se promueva y se dé por sentado que pueda instalarse una empresa de esa envergadura sin antes haber realizado un plan de restauración y encauzamiento de los barrancos, cuyos cauces naturales han quedado enormemente deteriorados por la actividad minera. Un planeamiento general para todos los barrancos afectados que resulta imprescindible y que además debe incluir su correspondiente plan de prevención de de riesgos por aluviones y avenidas de aguas pluviales.
Pensamos que ideas con posibilidades de realizarse en los barrancos puede haber muchas, pero todas han de tener su encaje dentro de un plan general que comprenda la restauración y regeneración de los barrancos en su conjunto. No parece necesario ser muy puntilloso para pensar en este detalle, pero ¿lo habrán pensado las autoridades y los partidos políticos? A este grupo no le consta, por lo visto nadie tiene pegas al respecto y al parecer mister Marshall es siempre bienvenido traiga lo que traiga y como lo traiga.
Hemos de mencionar, porque es algo de lo que no se habla, que las empresas extractivas deben afrontar una demanda en curso por delito ecológico, actualmente pendiente de juicio oral y por la que ya han tenido que depositar mediante aval bancario la cantidad de 270 millones de euros, por orden judicial a exigencia de la fiscalía de delitos ecológicos. ¿Es también normal que se licite una nueva actividad en el lugar afectado sin que se resuelva previamente la causa pendiente? En todo caso creemos que como mínimo se debería exigir un aval similar a quienes se comprometan a realizar cualquier nuevo proyecto empresarial en las canteras que están pendientes de rehabilitación obligatoria, por si luego no se ejecuta que al menos esté asegurada su restauración.
Por otro lado resulta irrisorio hablar de nuevo modelo turístico por el hecho de incorporar un parque recreativo, cosa que este grupo no ve tan novedosa, y lo demás, hoteles y centros comerciales, son de sobra conocidos. Si con ello se pretende dar empleo a mucha gente de Güímar, como se ha dicho, acaso no tendríamos que empezar por formar trabajadores que pudieran emplearse en el sector con garantías, eso o lo de siempre, es decir, vendrán trabajadores de otros lugares y de aquí sólo se contratarán a unas pocas personas no cualificadas.
También resulta ridículo que se apresuren a recibir con los brazos abiertos y sin ninguna objeción, ideas como ésta carentes de fundamento, hotel de lujo junto a granjas porcinas y avícolas, centro comercial y parque en la fachada y en la trastienda vertederos ilegales y barrancos deteriorados. Mientras tanto el pueblo sigue sin tener un área recreativa con un merendero mínimamente digno donde asar unas chuletas, algo que suponemos no requiere tanta inversión y nos preguntamos si no será por eso que no se ha hecho.
Como hemos dicho, proyectos para las canteras y los barrancos puede haber muchos, pero todos deben encontrar su encaje dentro de un planeamiento general con el que se pueda discriminar o aceptar toda actuación planteada en los barrancos del municipio. Parece que por aquí es costumbre hacer las cosas al revés, por ejemplo plantear eventos deportivos, como una carrera masiva, en el Malpaís de Güímar sin que se haya establecido el plan de uso y gestión para ese espacio natural protegido.
En definitiva, lo de Mimiland más bien aparenta ser fuegos artificiales, simplemente se trata de un modelo viejo trasladado a otro sitio, y con ello no queremos decir que no fuera a dar buenos resultados, pero, si como se ve, se hace sin fundamentos no podemos esperar gran cosa, las casas han de construirse empezando por los cimientos.

Colectivo ecologista TABONA (Güímar)

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Opinión · Tenerife

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