Jun 29, 2014
0 0

Como estamos educando a nuestros hijos

Written by
Share

inocenciaHemos vivido una época sin parangón, no tenemos nada a qué compararlo. Y aunque

el ser humano se repite a lo largo de la Historia en sus afanes y desvelos, inquietudes, pasiones, etc… (por ello, hablamos por ejemplo de Literatura y Música atemporal, que no pasan de moda, siempre tienen sentido); se han dado en los últimos veinte o treinta años, unos cambios tan profundos en el modo de vida, en el avance tecnológico, que se ha traducido en transformaciones de tipo psicológico y en las relaciones humanas.
Hasta mitad del siglo pasado, los cambios eran más lentos, graduales. Sabías lo que se esperaba de tí. Lo que se esperaba de las mujeres, de los hombres, de los padres, de los hijos… Al nacer en una familia determinada, había bastante probabilidad de recibir una educación semejante a la recibida por tus padres. Incluso en épocas más antiguas aún, se continuaba con la misma ocupación laboral que en generaciones anteriores. Y así había varias generaciones de una familia de médicos, abogados, agricultores, comerciantes, etc…

Toda esta previsibilidad daba tranquilidad, la certeza de lo conocido. Y la educación familiar, con sus fallos y desmanes, no provocaba grandes quebraderos de cabeza.
¿Qué está pasando en estos últimos 20 o 30 años?

Aparte de los enormes cambios materiales y sociales, de formas de relación humana, de formas productivas y de consumo, las generaciones de esta época han vivido

experiencias tan dispares entre ellas, que la educación ya no tiene referencias anteriores (relativamente). Ha de inventarse continuamente, con gran flexibilidad, o caer en el absurdo de muchas familias que no saben qué hacer con sus hijos o miran con miedo al futuro, porque se les vienen encima problemas con los que nunca antes habían tenido

que lidiar: falta de autoridad de los padres, alta exigencia de los hijos, drogas, trastornos alimentarios, irresponsabilidad, acoso escolar , relaciones sexuales precoces, adicción a videojuegos, internet, al móvil, desinterés por el estudio, apatía, problemas psicológicos de todo tipo, …

Y es que, continuamente, los estímulos del medio ambiente ponen a prueba a los padres ante las nuevas realidades.

Por muchos cambios que haya, la familia sigue siendo la base principal sobre la que se forma la persona.

Los hijos más que obedecer, imitan. Hay que darles pautas a los jóvenes para que se desarrollen dentro de ellas. Con creatividad, sí, con libertad, sí, pero también con responsabilidad, autodisciplina y reflexión.

Y para llegar a estos valores, a alcanzar estas cualidades, los padres y otros adultos que convivan con el niño-a deben tener conversaciones con él-ella, compartir experiencias, salir juntos (mientras se pueda y los afanes de la adolescencia no les haga preferir estar con sus amistades).

Y esto significa una revisión del estilo de vida.

Si hace falta, trabajar menos, gastar menos, y hablar más con los hijos. Tolerar las discusiones, que las habrá, ya que los hijos querrán coger el camino más

cómodo, salirse con la suya. Y a esos “angelitos” que queremos tanto, hay que saber decirles que no, en muchas ocasiones (aunque nos sepa mal). Es por su propio bien, para que maduren y puedan ser libres de verdad.

Inocencia Castellano Herrera

Psicóloga-psicoterapeuta

S/C de la Palma

Tfno.: 922416896

inocaster@gmail.com

elblogdeinocencia.com

Article Categories:
La Palma · Psicología

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 
Share