Mar 21, 2014
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Interpretar la realidad de forma realista

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inocenciaUna gran parte del sufrimiento humano y la agitación emocional son innecesarias.
Ante una situación determinada podemos reaccionar de varias maneras, podemos sentir cosas diferentes. Y ello es así, porque detrás de cada sentimiento, hay un pensamiento, una interpretación de la situación.
Estos pensamientos y sentimientos pueden ser racionales e irracionales.
Veamos un ejemplo:
La situación: Una empresa está reduciendo plantilla y decide despedir a tres trabajadores.
El trabajador A piensa:”Soy un fracasado. Esto es horrible. Ahora, ¿qué voy a hacer sin este trabajo? Todo me sale mal, etc…” Se siente deprimido.
El trabajador B piensa:”Siempre pagamos los mismos. No tienen derecho. Son unos sinvergüenzas, por culpa de este despido lo voy a pasar fatal,…” Se siente furioso y angustiado.
El trabajador C piensa: “Vaya, no me lo esperaba, no me hace ninguna gracia quedarme en el paro, aunque esto es una oportunidad para encontrar otro trabajo, seguro que lo encontraré” Se siente apenado pero no hundido.

La diferencia en la reacción de estas tres personas es que hacen una interpretación diferente del mismo hecho. La noticia no es agradable para ninguno, pero mientras el tercero mantiene la esperanza de solucionarlo, el primero y el segundo han reaccionado con sentimientos extremos (irracionales) de depresión y furia provocados en parte por los pensamientos de poca valía en el primero y por el alto sentido de injusticia en el segundo.
Estas formas de pensar se adquieren desde la infancia a través de la educación de los padres. Además muchos de estos pensamientos están apoyados por la sociedad en general. “¿Cómo no se va a sentir hecho polvo si le pasó esto?” “Si tú me dejas, mi vida deja de tener sentido”,… De forma que no nos damos cuenta de lo irracional de todo esto.
Por otro lado, los pensamientos ocurren de forma tan automática y rápida, que no nos damos cuenta, creyendo que lo que nos hace sentir mal es la situación en sí, y no los pensamientos que han aparecido inmediatamente.
De esta forma, la interpretación que hacemos del mundo, formulada a partir de una serie de pensamientos condicionan nuestro estado de ánimo. Así, si nuestra interpretación es positiva, las emociones resultantes lo serán.

Un pensamiento es racional cuando es verificable, real y provoca emociones moderadas en consonancia con el acontecimiento que ha activado dicho pensamiento.
En cambio el pensamiento es irracional cuando no se puede verificar con la realidad y provoca emociones desmesuradas.

Aunque el anhelo general del ser humano es alcanzar un grado adecuado de felicidad, conseguirlo pasa por la aceptación del dolor. Lo único que está en nuestras manos es aprender a manejar este dolor. Es normal, e incluso sano, sentir tristeza si perdemos a un ser querido, pero no es apropiado en cambio caer en una profunda depresión por ello. Es normal sentirse disgustado cuando algún amigo se comporta mal con nosotros, pero es anormal caer en un estado de ira por ello.

Los pensamientos irracionales también se detectan por el tipo de lenguaje que se usa. Suele ser absolutista, demandante, catastrofizante, es un lenguaje de obligaciones, necesidades, órdenes:” nunca, siempre, todo, jamás, horrible, soy, necesito, debería, tú debes, no soporto.”

Detrás de estas expresiones hay mucha irracionalidad que causa sufrimiento emocional ya que la vida es como es y las cosas a veces no salen como queremos.

Por medio de la psicoterapia, podemos aprender a cuestionarnos nuestros pensamientos automáticos, aquellos que nos hacen infelices, cambiándolos por otros más racionales, moderados, adecuados a la realidad y sobre todo que nos ayuden a ser más felices.

INOCENCIA CASTELLANO HERRERA

Psicóloga psicoterapeuta
S/C de la Palma
Tfno.: 922416896
inocaster@gmail.com
elblogdeinocencia.com

Article Categories:
La Palma · Psicología

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