Ene 29, 2014
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Cómo ayudar a un familiar o amigo con depresión

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inocenciaQuizás algunos de nosotros tengamos un familiar o un amigo que padezca depresión, y aunque sea especialmente doloroso para la persona que lo sufre, también resulta ser una situación difícil para el resto, debido a que a veces resulta difícil de entender, generando mucha incertidumbre para las personas del entorno que no la padecen y porque resulta difícil saber qué hacer o cómo actuar.

¿Qué podemos hacer?

Las personas que se encuentran próximas a aquellas que padecen depresión tienen un papel esencial en el apoyo que le pueden ofrecer y dar. Por lo tanto, es necesario tomar las siguientes medidas:

-Aprender sobre cómo es su enfermedad y los síntomas que presenta.
La depresión es una enfermedad, dependiendo su aparición de diversos factores               (biológicos, ambientales, educacionales, emocionales), no es culpa de la persona que la padece como afirman muchas creencias populares incorrectas, su causa no es la falta de voluntad, ni una mala actitud. La persona necesita un diagnóstico y de un tratamiento específico. Los profesionales de la Psicología y la Medicina son los que diagnostican con precisión si una persona padece depresión, en base a unos criterios bien definidos.

-Ayuda para seguir con el tratamiento adecuado.
Existen multitud de tratamientos para tratar la depresión, pero a pesar de ello, hay muchas personas que no buscan ayuda.
Por ello, hay que buscar tratamiento para la depresión porque:
-Es tratable, obteniéndose muy buenos resultados.
-El tratamiento reduce con el paso del tiempo el dolor y el sufrimiento.
-Cuanto más se prolongue en el tiempo la enfermedad, habrá más complicaciones a la hora de tratar, a la vez que se trata de un sufrimiento innecesario.
-Puede prevenir algunas consecuencias graves de la depresión como el intento de suicidio.
Los familiares o amigos, pueden ayudarle con el seguimiento del tratamiento, además de intentar que la persona lleve un estilo de vida saludable (buena alimentación, ejercicio regular, horarios de sueño, relaciones sociales, entretenimientos, etc.)

-Apoyo, sin llegar a agobiar ni a sobreproteger.
El apoyo para que sea eficaz debe ofrecerse con cierta distancia, sin agobiar a la persona, dándole afecto y mostrando comprensión y paciencia. Resulta inútil cargarlo de buenos consejos u órdenes, pues éstos tan solo aumentaran sus sentimientos de culpa e impotencia.
La depresión es una enfermedad, de nada vale decirle “si yo fuera tú…”, o “te entiendo perfectamente, sé cómo te sientes”, por tanto hay que recordarlo, o ¿le pediría a alguien que tuviese gripe que dejara de tener fiebre? Para tranquilizar a la persona con depresión podemos decirle que entendemos sus dificultades, que para nada está loco y que es una enfermedad que afecta a un gran número de personas.
La persona que padece depresión suele ser muy sensible a los ofrecimientos de ayuda, por lo tanto, no tenemos que resultar ser ni demasiado protectores ni demasiado despegados. Ya que la persona si se siente infrautilizada, al realizar este tipo de conductas  reforzará su sentimiento de inutilidad con pensamientos como “no sirvo para nada”.
Es conveniente saber que las personas deprimidas se cansan rápidamente porque luchan de manera continua contra su fatiga y pensamientos negativos, además de factores bioquímicos, por ello no hay que exigirles demasiados esfuerzos ni hacer cosas en contra de su voluntad, pero sí podemos de vez en cuando motivarles con cariño y comprensión. Por ello, cuando se esfuercen es bueno que se lo reconozcamos. Se les puede alentar a dar pequeños pasos en su recuperación, pero muy poco a poco.
Por último, es importante mantener una actitud abierta, y no desacreditar los sentimientos y emociones que nuestro amigo o familiar muestren, señalando la realidad y ofreciéndole esperanza ante la situación.

– Autocuidado para dar apoyo a la persona que padece depresión.
La depresión puede resultar ser un largo proceso en el que compartiremos el sufrimiento de nuestro ser querido. Es necesario encontrar la fuerza para ofrecerle todo nuestro apoyo y cariño. Por lo tanto, es esencial evitar el desgaste y el desaliento.
El predominio de pensamientos negativos en la depresión, tanto de uno mismo, como de los demás y del mundo, puede generar en las personas que se encuentran alrededor sentimientos de irritabilidad y a veces, rechazo.

Veamos  una serie de medidas a tener en cuenta en este tipo de situaciones:
-No se sienta culpable porque su ser querido tiene depresión. No hay culpables, sino que esta enfermedad puede estar originada por la convergencia de múltiples factores (biológicos, psicológicos, etc.)
-Cuando se sienta impotente, o desbordado, puede recurrir también a profesionales que pueden ayudarle, y guiar en el desarrollo de todo el proceso de la enfermedad.
-Si tiende al aislamiento, es conveniente que recuerde, que no es bueno permanecer encerrado en una burbuja todo el tiempo. Lo ideal es adaptarse a la situación, sin aparcar todos los proyectos.
Recuerde que para cuidar a otra persona, debemos estar saludables, por lo tanto, no olvide cuidarse a sí mismo.

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Artículos · Psicología

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