Ene 23, 2014
0 0

Nuestros mayores. Para una vejez positiva

Written by
Share

inocenciaTodos llegaremos a esa edad, que llaman vejez, tercera edad. A no ser, que nos muramos antes. Si no es así, en nuestro horizonte está esa realidad.

Voy a hablar de las personas mayores que han sobrepasado los 65 años. La mayoría se jubila de su profesión, si no se ha jubilado antes. Otros, unos pocos, continúan con su actividad profesional porque les gusta, se ven capaces, y en este momento también pueden necesitarlo.

Lo cierto es que esta edad es venerada en muchas culturas antiguas, lo contrario que en la nuestra, donde a veces se les desecha como viejos trastos o se les contempla con pena: “Pobrecito, ya está mayor, está chocheando.

Y luego, están las personas que adoran a sus mayores, los admiran, valoran lo que han hecho en la vida y lo que siguen haciendo. Creo que éstos son pocos.

Y es que estamos en una cultura economicista, en la que se valora a quien produce y consume, con unos cánones de belleza, donde la juventud es un ideal, el cual hay que mantener o por lo menos parentar a través de tratamientos que proporcionan grandes beneficios a determinadas empresas.

Hablo de cosmética, gimnasios, cirugía, moda, suplementos alimenticios… No es que crea que todo esto es malo, pero sí el grado de utilización de estos medios con la expectativa de engañar a la edad, y con la consiguiente frustración porque el tiempo no se detiene.

Es bueno cuidarse, pero aceptando los añitos y disfrutando de la vida todo lo que se pueda. Hacerse mayor de una forma saludable y con bienestar interior, es posible, a pesar de las presiones externas en sentido contrario. Y hay personas que lo logran.

Antes de llegar a esa edad, es necesario saber lo que se quiere, lo que gusta, lo que no, ver formas conocidas y formas nuevas de estar a gusto, de ser lo más feliz posible, y realizarlas. No dejar que los demás se entrometan o frustren esas ilusiones.

Algunas personas descubren a esa edad, actividades nuevas, pasatiempos, nuevos aprendizajes. Eso mantiene en buena forma la salud física y psicológica.

Quererse a sí mismo. Conocerse. Aceptarse.Hay que aceptar las limitaciones: se pueden perder algunas facultades físicas: la agudeza de los sentidos, la movilidad, las habilidades con las manos… siempre quedan otras habilidades, otras posibilidades de disfrute. Hay que valorarlas y ejercitarlas.

Luego están las pérdidas afectivas. Con la edad se van muriendo familiares, amigos. Todo esto produce tristeza y hay que digerirla. No es lo mismo tristeza que depresión. La primera es natural y

necesaria por un tiempo, la segunda es patológica, produce sufrimiento inútil.

Es muy importante mantener toda la actividad que se pueda, y no sentirse ridículos por la edad, no ponerse limitaciones que no existen.

Es necesario tener una vida familiar y social satisfactoria. Si en la familia hay conflictos, procurar distanciarse de ellos, no dejar que amarguen la vida de alguien que merece estar en paz. Para ello hace falta fortalecer el carácter, saber decir que no.

Algunas personas en estas edades tienen dificultades para disfrutar de la vida, creen que eso es la vejez. Sobrevaloran el tiempo pasado, lo añoran, no valorando las posibilidades que ofrece el presente.

A algunos se les agría el carácter, les molesta el bienestar de los demás.En esos casos es necesario buscar ayuda psicológica. Todas las personas tienen el derecho y la capacidad para ser felices. Y a la vida hay que sacarle todo el disfrute posible.

INOCENCIA CASTELLANO HERRERA

Psicóloga psicoterapeuta

S/C de la Palma

Tfno.: 922416896

inocaster@gmail.com

elblogdeinocencia.com

Article Categories:
Artículos · Psicología

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 
Share