Ago 14, 2013
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La campaña de la aceituna en Fuerteventura cumple su sexto año de funcionamiento bajo la tutela del Cabildo

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inicio campaña aceituna 2013 (1)El Cabildo de Fuerteventura daba hoy inicio a la campaña de la aceituna a nivel insular. La puesta en funcionamiento de la almazara que gestiona la institución en la Granja Agrícola y Experimental de Pozo Negro ha servido para iniciar el proceso de molienda de la variedad temprana de arbequina, que se calcula alcanzará este año en torno a los 10.000 kilos. Los olivareros que cultivan esta variedad aportan aproximadamente la cuarta parte de la producción total insular.

La consejera de Agricultura, Ganadería y Pesca del Cabildo, Rita Díaz, acompañó a los primeros agricultores que trasladaron su cosecha hasta la almazara. “El Cabildo apostó por la implantación en la Isla de un nuevo cultivo y un nuevo producto local, el aceite, con la adquisición de la almazara en 2006. Desde entonces y hasta ahora el servicio de molienda y de producción de aceite, que el Cabildo presta a agricultores profesionales y aficionados de manera gratuita, ha venido experimentando un crecimiento interrumpido, hasta alcanzar el medio centenar de productores de aceituna que participan habitualmente en la campaña”.

La producción en 2012 se situó en un techo histórico de 68.000 kilos de aceituna de las distintas variedades y 9.000 litros de aceite virgen cien por cien majorera, un producto de primerísimo calidad que comienza a obtener reconocimiento a tenor de sus características organolépticas, físico-químicas y alimenticias. No obstante, llegado el sexto año de funcionamiento de la almazara -la primera campaña gestionada desde la Corporación tuvo lugar en 2008- y tras cinco años de crecimiento ininterumpido, las previsiones se dirigen hacia un descenso de la producción con respecto a la última campaña.

Según apuntan los técnicos de la almazara y adelantan los propios olivicultores, la producción se verá reducida con respecto a las últimas cifras debido a factores como las condiciones climatológicas o la ‘vecería’, fenómeno este último que se refiere a la alternancia cíclica entre cosechas muy productivas y otras que no lo son tanto, debido a las necesidades de recuperación de la planta productora. En cuanto a las condiciones climáticas, pueden haber influenciado la ausencia de frío en el invierno o la ola de calor que tuvo lugar en Canarias en el pasado mes de abril, coincidiendo con la floración del olivo.

La experiencia de uno de los agricultores que participaron hoy en el inicio de la campaña coincide con estas previsiones. José Díaz, copropietario de una finca en las Paredejas (Las Playitas, Tuineje) y con 18 años de experiencia en el cultivo del olivo, estima un descenso en su producción de en torno al 20% (de 1.600 kilos en 2012 a 1.300 este año).

 

Apuesta por el olivo

A pesar de las circunstancias, la consejera Rita Díaz valoró que “la aceituna es un cultivo joven en Fuerteventura que despierta un enorme interés y que se encuentra en una fase experimental entre los cada vez más agricultores que se deciden a probarlo. Estamos convencidos que el cultivo del olivo seguirá creciendo, y por ello el Cabildo continuará cediendo la almazara y prestando otros servicios como el asesoramiento técnico y cursos de formación. Por ejemplo, ya se han celebrado con éxito varios cursos de utilización de fertilizantes y fitosanitarios específicos para el olivo, de producción de aceite ecológica y de elaboración de aliño para aceitunas”.

Igualmente, desde los viveros de la Granja de Pozo Negro se continúa plantando y distribuyendo a precios reducidos miles de ejemplares de las distintas variedades de olivo. Una apuesta reciente en este sentido es la recuperación y reproducción de olivos centenarios que han sobrevivido en el campo majorero hasta nuestros días, y que se encuentran adaptados a la aridez del clima insular. Estos olivos producen una variedad muy resistente y apreciada que se ha identificado como cercana a la ‘verdial de huévar’ y que en la Isla se le llama ‘verdial del país’. El año pasado el Cabildo distribuyó 500 olivos de esta variedad, y en la presente espera dar salida a una cifra similar.

El auge de este sector se encuentra constatado con la aparición de dos almazaras privadas que gestionan agricultores de la Isla y que vienen funcionando ya desde la última campaña. Rita Díaz señaló que “los objetivos se están cumpliendo puesto que la idea es que los olivicultores se consoliden y puedan funcionar autónomamente”

 

Continúa la campaña

El itinerario de molienda continuará durante los próximos meses a medida que las variedades de aceituna vayan madurando. Al término del proceso, cada agricultor podrá recoger un aceite de oliva virgen natural de máxima calidad, que ya comienza a ser reconocido por su gran calidad y su excepcional sabor ‘afrutado’.

La aceituna más temprana que da inicio a la campaña, corresponde a la variedad ‘arbequina’. Según sus diferentes estadios de maduración, pasarán por la almazara tras la arbequina, en este orden, las variedades picual, hojiblanca y verdial del país.

El cultivo del olivo es relativamente joven en Fuerteventura (la almazara se adquirió en 2006, y la primera campaña con registro sanitario fue en 2008), lo que implica que cada vez se plantan más olivos, y que los ejemplares jóvenes mejoran su producción cada año, a medida que van alcanzando su madurez.

 

Un producto excelente

La calidad del aceite de oliva se establece a partir del análisis de características organolépticas como el picor, el amargor, las tonalidades o el paladar. Con respecto al aceite producida en Fuerteventura, que destaca por su excepcional ‘afrutado’, el clima de la Isla y las condiciones de luz, el suelo o el agua de riego son factores determinantes en la obtención de un producto de máxima calidad.

 

Proceso de molturación

La almazara de Pozo Negro funciona con un sistema de extracción mecánica en frío con capacidad de molturar hasta 600 kilos de aceituna cada hora, lo que permite producir en torno a 100 litros de aceite en ese intervalo. Se trata de una maquinaria  adquirida por el Cabildo en 2006, en colaboración con la Caja Rural de Canarias gracias a una inversión conjunta de 60.000 euros.

Los técnicos de la almazara toman una muestra de un kilogramo de cada una de las cosechas que entregan los agricultores en la Granja e Pozo Negro. Los análisis posteriores de las muestras y del aceite resultante permitirán determinar la calidad del producto.

El primer paso del proceso es la introducción de la aceituna en la tolva, de donde se eleva por un tubo equipado con un molino sinfín hasta la teja, que introduce lentamente la aceituna en el martillo. En el martillo se tritura la aceituna y va cayendo a la batidora, donde la pasta permanece unos 45 minutos. Una bomba de masa hace pasar la pasta al decante, donde por centrifugación se separa el alpeorujo o alpiche (restos) del aceite final.

 

En una estancia contigua a la almazara se almacenan los diferentes lotes de cada agricultor. Al tercer día de la molienda, se realiza a cada lote un desfangado, que permite eliminar los restos más gruesos. Por último, el aceite debe permanecer entre 20 días y un mes en reposo para que se estabilice y suavice el producto antes de alcanzar el momento más apto para su consumo.

 

Las experiencias anteriores de elaboración de aceite de oliva virgen extra en Fuerteventura han permitido constatar la calidad del producto, que ofrece unas características organolépticas, físico-químicas y alimenticias excepcionales.

 

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Fuerteventura

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