Abr 1, 2013
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Oasis Park incorpora nuevos nacimientos con la llegada de crías de mangostas amarilla y dos crías del canguro Walabí albino

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OLYMPUS DIGITAL CAMERALas crías de mangosta amarilla se refugiaban en los huecos del terrario que realizan los adultos de la manada como sistema de protección, la localización ha sido tras el parto. Se trata de un depredador agresivo al igual que sus primos más grandes, que son famosos por hacer frente a las cobras mortales.

Los crías de canguro se han ido asomando lentamente al mundo exterior hasta salir de la bolsa materna, a la regresa regularmente.

Lunes 01 de Abril de 2013. La primavera llega a Oasis Park Fuerteventura con nuevas crías de dos especies diferentes y poco comunes. Durante los días festivos de Semana Santa llegaban al mundo dos crías de mangosta amarilla y dos crías de canguro, en la variedad Walabi blanco.

Las mangostas se encuentran en el pasillo cercano a las nutrias y a simple vista podría parecer otro mamífero pequeño más del montón pero son inteligentes, prudentes y muy hábiles. Las crías han nacido con un peso aproximado de 150 grs. con las mismas características que sus padres, cola gruesa, larga y espesa, con una punta blanca, hocico puntiagudo con esquinas redondeadas y los ojos de color rojizo-anaranjado. Al igual que sus progenitores, las patas delanteras son pequeñas y tienen cinco dedos, mientras que las patas traseras tienen cuatro dígitos.

Los visitantes más curiosos e interesados pueden ver la evolución de las crías de las mangostas desde el cristal que las separa del público, incluso las directrices aleccionadoras de la madre tratando de educarlos en el medio donde se desenvuelven.

Paralelamente nacieron dos crías de Walabí de Bennett, uno de los marsupiales australianos más conocidos que se encuentra en la colección del Zoológico majorero.

Las crías aún están en el marsupio y todavía no salen demasiado al exterior , pero ya se les ve asomar la cabeza y las patas. “»Son bastante tímidos al principio y seguías saltando de vuelta a la bolsa, pero poco a poco parecen estar disfrutando de la atención», señalaron desde el equipo veterinario.

Conforme la cría siga creciendo se irá asomando, con cada vez más frecuencia, al mundo exterior, compartiendo algún que otro bocado de hierba, trozo de fruta, etc., hasta que salga de la bolsa, a la que regularmente volverá a mamar y, por supuesto, en caso de peligro.

La época de cría tiene lugar a lo largo del verano. Paren una cría por camada, que permanece en el marsupio unos 280 días y se separa de la madre en torno a un mes después. La longevidad máxima registrada en cautividad es de 18,6 años.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAMANGOSTA AMARILLA

Este pequeño animal es el mamífero carnívoro más pequeño de África y puede llegar a medir unos 40 cm y pesar 300 gramos. Son animales diurnos y gregarios, lo que significa que necesitan de su grupo para vivir. Suelen agruparse en clanes de entre 12 y 40 miembros perfectamente organizados, son monógamos, territoriales, y aunque parezcan tranquilos son unas auténticas máquinas de cazar. Se alimentan de insectos, pequeños invertebrados y roedores. También aceptan huevos y algo de fruta, pero la base de su alimentación es la carne.

Su organización jerárquica es muy interesante. Su líder es siempre una hembra, y el segundo su pareja, el macho alfa, con el que suele emparejarse de por vida. Esta pareja es la única que se reproduce de todo el grupo, ya que la actividad reproductora de las demás hembras es inhibida de manera hormonal por la hembra alfa. El macho alfa pasa su tiempo en la cueva sobre un montículo de termitas vigilando en caso de peligro. La clasificación social del resto de los miembros del grupo se basa en la edad, siendo los más jóvenes, los individuos de mayor rango. Los miembros más viejos del grupo ayudan a cuidar y alimentar a los jóvenes, llevan alimentos a la madriguera, asean, juegan y cuidan de las mangostas más juveniles. Algunos de los animales más jóvenes, además del macho alfa, son nombrados cuidadores en caso de peligro, mientras que los demás se asean y juegan.

CRÍAS DE WALABI BLANCO

Una particularidad de la reproducción de estos animales es la sincronización (o diapausa embriónica). La hembra, una vez se ha producido el parto, aproximadamente dos días después, sale nuevamente a celo, es cubierta por el macho y ese óvulo fecundado sólo se dividirá unas cuantas veces, permaneciendo en un estado de blastocito latente muy precoz (no es más que un grupo de menos de cien células y de un cuarto de milímetro de longitud) dentro del útero.

Cuando la cría que está en la bolsa marsupial la abandona, el óvulo fecundado se implantará, lo cual se conoce como implantación diferida, y comenzará el proceso de la gestación.

Vemos pues que el marsupio permite a la madre en un momento dado mantener tres “crías”, esto es, una fuera de la bolsa que aún mama a veces, otra recién entrada en la bolsa en estadio de feto, y un tercero en estadio de blastocito que será una nueva cría. Es otro asombroso fenómeno de adaptación que asegura la perpetuación de la especie.

El wallaby de Bennett es un marsupial australiano que también se puede encontrar en Nueva Guinea y Tasmania. Se ha adaptado a diferentes hábitat, así lo podemos encontrar tanto en los gélidos picos de las montañas como en los desiertos y en las zonas boscosas de vegetación espesa, siendo esta última la más habitual en su vida libre.

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