Oct 25, 2012
0 0

El Pleno del Cabildo de El Hierro aprueba una declaración institucional en defensa del campo canario

Written by
Share

El Pleno del Cabildo de El Hierro se reunía esta misma mañana de jueves, 25 de octubre, en una sesión extraordinaria en la que, entre otros puntos, se aprobaba por unanimidad una declaración institucional en defensa del campo canario que se dirigirá al Gobierno del Estado, al portavoz del Gobierno de Canarias para que se adopten las medidas pertinentes en el Consejo de Gobierno, así como a los Presidentes de la FECAM y de la FECAI.
La Institución solicita que Gobierno del Estado garantice a través del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) el cumplimiento de la Orden Ministerial de 12 de marzo de 1987 que fija las medidas de protección contra la introducción en el Archipiélago de organismos nocivos para los vegetales y productos vegetales. Así como que se mantengan en vigor otras leyes con las que se adoptan medidas de protección contra la introducción en el territorio nacional y de la Comunidad Europea de este tipo de organismos nocivos, así como para la exportación y tránsito hacia países terceros.
Tal y como explicó el consejero insular de Medio Rural y Marino, Juan Rafael Zamora, el Cabildo de El Hierro quiere que se aplique la cuantía máxima en las sanciones administrativas actuales, como mínimo, hasta el valor real a precio de mercado de la mercancía incautada, así como la correspondiente destrucción de la misma junto con aquella otra que le acompañara en el contenedor en su transporte a Canarias o en las cámaras frigoríficas donde se encuentre almacenada y se detecte el fraude.
El Pleno del Cabildo herreño propone también que la cuantía de la sanción se aumente en la misma cantidad para destinarla a combatir, de manera natural con productos biológicos, algunas de las plagas y enfermedades que estas prácticas fraudulentas han introducido en Canarias.
Todos los consejeros solicitan que se lleven a cabo todas las modificaciones necesarias para que en caso de reincidencia, el importador implicado sea juzgado por la vía penal por delitos contra el medio ambiente y la salud pública. La medida conllevaría, a su vez, indemnización al sector agrario por daños y la retirada, al operador reincidente, de la licencia para comercializar productos agrícolas procedentes de importaciones.
En los antecedentes de esta iniciativa se explica que la singularidad de las Islas Canarias, dentro de UE, en cuanto a su situación geográfica y clima subtropical, lo que impone normas fitosanitarias estrictas relativas a la importación, exportación y tránsito de vegetales y productos vegetales. Por una parte, el clima de las Islas es más favorable para el desarrollo de gran cantidad de plagas y enfermedades de origen tropical que en las regiones europeas de clima templado e incluso mediterráneo y muchas especies vegetales, propias del trópico (Mangifera, spp, musa spp, carica spp, psidium spp) favorece la aclimatación de nuevas plagas y enfermedades introducidas desde terceros países.
Esta singularidad –afirman- fue ya reconocida antes de la incorporación de España a la UE, manteniéndose en la actualidad la Orden Ministerial de 12 de marzo de 1987, que prohíbe expresamente la introducción en Canarias de frutas frescas del género de Ananas (piñas) de cualquier país, así como de otros frutos frescos cultivados principalmente de regiones tropicales.
El Cabildo de El Hierro –recuerda- ha sido pionero en Canarias en la introducción, desarrollo y producción de la piña tropical. Cuenta hoy con un cultivo muy arraigado en la producción agrícola local, obteniéndose una producción anual superior a las 1.600 toneladas, lo que supone a la labor de innovación y desarrollo que se llevó a cabo por agricultores en El Hierro, que ha sido útil a otras islas del Archipiélago habiéndose extendido en los últimos años la superficie de piña tropical cultivada a la zona norte de Tenerife, Gran Canaria así como en La Palma, como alternativa a las dificultades que presenta el cultivo tradicional del tomate y el plátano, entre otros.
La piña tropical no es el único e importante cultivo de “sustitución” de producciones tradicionales en Canarias. Hoy cuenta con una clara diferenciación e importante implantación a su vez en el agro canario de otros cultivos como el mango, aguacate y la papaya, entre otros, “cuyas producciones se ven constantemente sometidas a riesgos que a veces van más allá del orden natural y se insertan en los despachos”, recoge la declaración institucional.
Los riesgos fitosanitarios no han desaparecido respecto a la fecha en que se dictó la Orden Ministerial, incluso hay nuevas amenazas de plagas y enfermedades emergentes (Bactocera spp, Fusarium, guttiforme, etc….) en distintos países tropicales y subtropicales. “Deberían seguir siendo aplicadas las normas recogidas en dicha Orden de la forma más eficaz posible, pero por desgracia y a la experiencia nos remitimos, esto no siembre es así”, afirman los representantes de El Hierro en el comunicado.
El Cabildo recuerda que ejemplo más reciente y que hubiera podido afectar de lleno a la economía local herreña, ha sido la lucha emprendida en el mes de junio para evitar autorizaciones provisionales para la introducción en Canarias de piña tropical procesa y en fresco en IV gama. Una batalla que se hubo de librar en los despachos y requerir por el Cabildo el apoyo unánime de la FECAI. Pese a la validez de la Orden Ministerial, la presión de los importadores de fruta y verdura es una realidad que amenaza incluso al propio mantenimiento de esta barrera fitosanitaria. Los informes son contundentes, los más recientes así lo avalan como es el análisis de riesgo redactado por el ICIA Organismo dependiente de la Consejería de Agricultura del Gobierno de Canarias “Los riesgos fitosanitarios derivados de la importación de frutas tropicales frescos en IV gama las Islas Canarias. El caso de la piña tropical”.
El Pleno del Cabildo de El Hierro denuncia que hoy las alarmas se han vuelto a disparar en el campo canario a través de la información que hace prever que “se han vuelto a solicitar al Ministerio de Agricultura excepciones a la Orden Ministerial de 12 de marzo de 1987 para la importación de naranjas y otras frutas tropicales, como el aguacate, que unido a las prácticas fraudulentas de importadores de productos hortofrutícolas en Canarias, y que son denunciadas reiteradamente ante todas las instancias nacionales, autonómicas y locales por las consecuencias que conlleva desde el punto de vista medioambiental, para la seguridad alimentaria, y para la propia renta del agro canario, nos hace cuanto menos que tomar las cautelas necesarias en la posición que Canarias ante este tema debe liderar”.

Article Categories:
El Hierro

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 
Share