May 14, 2012
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La caladora Nieves Rodríguez recibe el Premio Insular de Artesanía 2012

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La caladora Nieves Rodríguez Rodríguez recibió ayer el Premio Insular de Artesanía 2012, una pieza escultórica de basalto que representa un gánigo, elaborada por Juan Miguel Cubas. El acto, en el que se reconoció su dedicación exclusiva al calado, su trayectoria en este arte tradicional y su labor en la difusión del oficio, incluyó también la entrega de un diploma a los maestros artesanos que recibieron el premio en ediciones anteriores: Juana María Montelongo, Quiliano y José Hernández, José Melián, Josefa Acosta, Felipe Marrero, Juana Betancor, María del Carmen Cabrera, Sotera Chocho, Pedro Ravelo, Manuel Padrón y Pau Valverde.

El acto contó con la participación del presidente del Cabildo de Fuerteventura, Mario Cabrera; la alcaldesa de Antigua, Genara Ruiz Urquía; la presidenta de la Fundación Colectivo Mafasca, Loli Pérez; la consejera de la Red de Centros y Museos de la Corporación insular, Candelaria Umpiérrez; el consejero de Cultura, Juan Jiménez, y la concejala del área en Antigua, Bárbara Évora.
Nieves Rodríguez tiene 67 y es natural de Lajares, aunque reside en Puerto del Rosario desde hace más de cuarenta años. Se inició desde muy joven, con apenas 7 años, en este arduo trabajo, en el seno de una familia campesina. Como recuerda para la revista ‘El Gánigo’, “mi madre, desde que una se levantaba, nos decía: venga, venga. A lavarse las manos y a sentarse a calar”. Y narra cómo echaba “horas y horas, seis, siete, ocho al día. Desde que tenía siete años, me ponía mi madre a hacer espigas y a sacar hilos”.
Además, en la revista oficial de la Feria Insular de Artesanía hace referencia a su tía Lolita Rodríguez: “Fue mi profesora. Era tan, tan perfecta. ¡Ay, Dios mío, bien de cachetones alcancé! La de veces que me hizo desbaratar las cosas. Hoy me doy por agradecida porque ahora a mí me gustan las cosas bien hechas también”.
Valora el oficio con pasión y vehemencia, empeñando buena parte de su tiempo en transmitirlo a las nuevas generaciones. En este sentido, continúa enseñando en su vivienda familiar a un grupo de personas que se inician en la materia o que han acudido a ella para continuar aprendiendo.
La caladora majorera, que cuenta con el carné de artesana nº. 1 y con el carné de maestra artesana, practica tanto el calado basto como el fino, caracterizado por su grado de dificultad, y confiesa que sigue recibiendo encargos de todo tipo, especialmente de manteles y para adornar la indumentaria de los trajes típicos, aunque también ha aplicado la técnica del calado en colchas, toallas, cortinas, tapetes y bandejas, entre otras. Sus trabajos se reparten por muchos lugares del Archipiélago y de la Península, pero también han llegado a otros países como México o Venezuela.
Además de impartir talleres de iniciación y formación para el empleo, la artesana ha participado en todas las ediciones de la Feria Insular de Artesanía de Antigua, así como en muestras regionales de todas las Islas y en Fitur, donde ha fomentado la difusión del calado majorero mostrando su trabajo de cara al público, comprobando el reconocimiento y la valoración de las variantes empleadas en la isla en el ámbito estatal.
La jornada del domingo de la Feria Insular de Artesanía de Antigua incluyó también la actuación de los alumnos del curso de bailes tradicionales de la Fundación Colectivo Mafasca, con la interpretación de la danza del trigo, una de las pocas danzas agrícolas del Archipiélago que hoy día solo se conserva en la isla de La Palma.

La agrupación de danza y música tradicional Los Campesinos puso el broche de oro al acto de entrega del Premio Insular de Artesanía, deleitando a los asistentes que abarrotaron la carpa central del recinto con las seguidillas, el sorondongo y la zaranda de Lanzarote. Fundada en el año 1963, es un representante de la autenticidad de los valores, los modos y comportamientos del campesino lanzaroteño.

Asimismo, el premio al mejor stand decorado de la Feria recayó en José Hernández Sánchez y sus hijas Ana Lorena y María. Por encima de la dotación económica, que se estableció en 150 euros, el premio es un reconocimiento a la labor desempeñada por esta familia en la cantería y en la elaboración de objetos de palma.
El acto de clausura se celebró por la tarde e incluyó actuaciones de las agrupaciones folclóricas de los centros de mayores de la Isla: Gran Tarajal, Fuerteventura Norte, Arco Iris (Pájara), Puerto del Rosario y Antigua.
La Feria Insular de Artesanía fue organizada por la Fundación Colectivo Mafasca y por el Ayuntamiento de Antigua, contando con la colaboración del Cabildo de Fuerteventura y del Gobierno de Canarias, además de las corporaciones insulares de Lanzarote y Gran Canaria y los ayuntamientos de la Isla, el Patronato de Turismo, Protección Civil, Cruz Roja, Naviera Armas, La Caja de Canarias y el Grupo Macsegur.

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Fuerteventura

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