Abr 2, 2012
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El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha pedido este lunes «compresión» a los españoles ante las «duras» y «difíciles» medidas que ha puesto en marcha, ya que, según ha recalcado, la «herencia» que han recibido del PSOE no les dejaba «alternativa». Es más, ha dicho que se trata de propuestas que ni siquiera «gustan» a los miembros del Ejecutivo pero que son «imprescindibles» para sentar las bases de la recuperación económica y poder crear empleo.

Así lo ha manifestado ante el Comité Ejecutivo Nacional -órgano que reúne a la plana mayor del PP–, una reunión en la que ha pedido a los suyos que expliquen a los ciudadanos las medidas económicas que se están adoptando, haciendo hincapié en que «es lo que hay que hacer». Además, ha aprovechado para recordar a los dirigentes del PP con poder territorial que ahora «no es momento de pabellones, ni de autopistas ni de aeropuertos».

Rajoy ha abierto su discurso poniendo el acento en la situación de «extrema dificultad» por la que atraviesa el país, con un déficit público «inasumible», falta de crédito y falta de competitividad de la economía española. En este contexto ha enmarcado el «duro» paquete de propuestas y ajustes en los Presupuestos que ha puesto en marcha su Gobierno para recuperar la credibilidad.

EL PSOE NO CUMPLIÓ CON EL OBJETIVO DE DÉFICIT

Tras recordar que el Gobierno del PSOE no cumplió con el objetivo de déficit al que se comprometió en Bruselas, ha subrayado que «incumplir los acuerdos» hace que un país pierda credibilidad, algo que «se paga muy caro». «Cumplir los acuerdos genera confianza dentro y fuera. Y ahora es absolutamente indispensable, y por tanto un objetivo irrenunciable para el Gobierno de España, reducir el déficit público hasta el 5,3 por ciento», ha añadido.

El jefe del Ejecutivo ha responsabilizado al PSOE de la actual situación porque si hubiera cumplido con su compromiso de reducir el déficit al seis por ciento, la reducción de gasto este año sería de 18.000 millones de euros y el año que viene en 10.000 euros. «Por eso no deja de resultar sorprendente que algunos que estaban en el Gobierno hasta hace muy poco, ahora critiquen los Presupuestos, que son los que teníamos que presentar», ha enfatizado.

Ante los recortes de las cuentas públicas, Rajoy ha admitido que «hay muchas cosas» que no les «gusta» ni siquiera a los propios miembros del Gobierno pero ha recalcado que son unos PGE «imprescindibles y necesarios» para poner las bases de la recuperación económica. «La alternativa a esto, me temo que es infinitamente peor», ha avisado, para añadir que con estos Presupuestos «duros y dolorosos» se manda además «una señal» a la Unión Europea y «a aquellos que prestan» dinero a España.

«El Gobierno es plenamente consciente de que ha tenido que hacer cosas que absolutamente a nadie le gusta hacer y, desde luego, a nosotros tampoco, pero esto es lo que hay que hacer para corregir los errores y los incumplimientos del pasado y para no ponemos en una situación aún peor de la que estamos», ha abundado.

«JUSTOS Y EQUITATIVOS»

En su intervención -abierta a los medios de comunicación–, ha señalado que el Gobierno ha procurado ser «justo y equitativo» a la hora de «repartir los esfuerzos» que «todos» deben hacer, «priorizando la reducción de gastos», de forma que han subido «ligeramente» las pensiones», han mantenido el gasto en desempleo, no han subido el IVA y no han bajado el sueldo de los funcionarios, según ha explicado.

En cuanto al incremento del recibo de la luz, ha destacado el «problema descomunal» en el sector eléctrico porque el PSOE les ha dejado «una deuda de 24.000 millones de euros», si bien ha indicado que dos tercios del costo de la factura la abonarán las empresas eléctricas. «Ya me gustaría a mi, ya que algunos van a protestar, ver si ellos serían capaces de hacerlo -ha aseverado–. En ocho años no fueron capaces de hacerlo».

Rajoy ha avisado de que el esfuerzo también deben hacerlo las Comunidades Autónomas y los ayuntamientos y ha recordado a sus dirigentes con poder territorial que ahora «no es momento de pabellones, ni de autopistas ni de aeropuertos» sino de sentar las bases de la recuperación para empezar a crecer y crear empleo.

A pesar de que el Gobierno es «consciente» de que hay muchos ciudadanos «afectados» por las medidas del Gobierno, ha reiterado que «no hay alternativa». «Y por eso lo hacemos, no lo hacemos por prejuicios de ningún tipo ni por ganas de fastidiar, sino porque con la situación que nos hemos encontrado no teníamos más remedio que tomar estas decisiones», ha proclamado.

MÁS REFORMAS EN TRES MESES QUE EN 7 AÑOS

El presidente del Gobierno ha afirmado rotundo que en estos cien días de Gobierno han hecho «más reformas» que las que hizo el PSOE en siete años. «Han sido cien días intentos, difíciles, pero estamos poniendo las bases para el futuro», ha afirmado, recordando que a los miembros del Comité Ejecutivo se les ha entregado un dossier con las medidas adoptadas en este tiempo.

Según Rajoy, «lo peor que se puede hacer es no hacer nada» y «esperar a que escampe», ya que, en su opinión, si no se actúa «no va a escampar nunca». En este punto, ha avanzado algunas de las reformas que pondrá en marcha en los próximos tres meses como el desarrollo de la Ley de Estabilidad Presupuestaria; culminar el proceso de saneamiento del sistema financiero; la puesta en marcha del proceso de reformas de los servicios públicos; y eliminar duplicidades de las administraciones.

Igualmente, ha avanzado que el Ejecutivo llevará a cabo una reforma del sector eléctrico –«porque afecta a la competitividad de la economía» y «hay que pagar la deuda de 24.000 millones»–; una Ley de Emprendedores; una reforma de la Ley de Costas «sensata» y «equilibrada»; potenciar la unidad de mercado; una Ley de Mutuas; un plan de lucha contra el fraude fiscal, el fraude a la Seguridad Social y el fraude en la percepción del seguro de desempleo; y empezará a trabajar en la reforma de la Ley de Educación y de Formación Profesional.

UN PLAN DEL GOBIERNO

Tras insistir en que al PP le ha tocado hacer estos meses lo que no ha hecho el PSOE en dos legislaturas, ha afirmado que el Gobierno sabe lo que debe hacer para salir de la crisis y está poniendo «los cimientos». «Hay un plan de Gobierno que se va a seguir desarrollando en los próximos meses. Hoy no estoy en condiciones de dar buenas noticias a los españoles. Lo siento, pero sí os digo que estaré en condiciones de dar buenas noticias», ha declarado, para confesar que este año no va a ser «bueno».

Rajoy, que asegurado que el PP no tiene «prejuicios» ni «hipotecas» de ningún tipo «con nadie», ha reconocido que es «probable» que tengan pocos apoyos en el ámbito político ante la dureza de sus medidas pero ha pedido compresión a los ciudadanos. «No confío en tener apoyos en el ámbito de la oposición pero sí aspiro a tener la comprensión de los españoles en un momento que es muy difícil y complicado. La compresión de todos, de los que dieron su apoyo al PP y de los que no lo hicieron», ha exclamado.

Tras asegurar que si se hacen las cosas bien, España saldrá «fortalecida» de la crisis, ha pedido a los suyos que respalden las medidas del Ejecutivo y las expliquen a los ciudadanos. «Ya sabemos que esto es duro, pero es lo que hay que hacer», ha remachado, para expresar su «firme y decidida voluntad» del Gobierno de seguir con el proceso de reformas para acabar con la crisis.

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Nacional

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