Ene 31, 2012
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El Consorcio de Seguridad y Emergencia y el Área de Pesca del Cabildo elaboran un informe sobre las causas que podrían motivar la proliferación de medusas

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El Consorcio de Seguridad y Emergencia de Lanzarote que preside Mónica Álvarez, en colaboración con el área de Pesca del Cabildo, han presentado a los distintos Consistorios municipales un informe sobre las causas que durante estos meses están motivando la presencia y proliferación de medusas en el litoral de la isla. De igual forma, en dicha reunión de presentación se acordó con los Ayuntamientos trasladar de forma homogénea información a todos los puestos de seguridad y emergencias de las playas y carteleria con indicaciones y consejos preventivos.

Este informe, elaborado por el área de Pesca que dirige el consejero de la primera Corporación insular, Francisco Fabelo, determina que dentro de los factores se apunta -entre otros- “a los incrementos en la temperatura del agua del mar, al incremento en la concentración de nutrientes y a la debilitación de la dinámica marina”.

En las aguas canarias están descritas unas 170 especies pertenecientes al grupo zoológico de los cnidarios, (pólipos, medusas y aguavivas, entre otros). La morfología del grupo es muy variada, desde organismos microscópicos, hasta medusas grandes que alcanzan el medio metro de diámetro, según dicho informe.

El documento también informa que las especies que presentan mayor peligrosidad por contacto son “la fragata o carabela portuguesa» (Physalia physalis); la Aguaviva (Pelagia noctiluca) medusa causante de la mayoría de las explosiones demográficas que derivan en las plagas costeras; y el Velero (Velella velella), también muy urticante y en periodos post reproductivos se concentran en densidades muy elevadas.

“Son organismos planctónicos que se dejan llevar por las aguas y aunque viven en el océano, en mar abierto, en determinadas épocas del año, las corrientes y los vientos pueden acercarlos a las costas canarias, sobre todo en enero y febrero”, explica el informe.

Momento en el que los vientos predominantes en las islas, los alisios (de componente noreste) son mas débiles y variables. Estas circunstancias, junto a las características oceánicas de las aguas canarias, favorece “que no haya plagas importantes de estos organismos marinos, muy al contrario de lo que ocurre en otros mares más “cerrados”.

No obstante, afirma el informe, “las causas por las que se producen estas explosiones demográficas, origen de las plagas de medusas, son tema de debate dentro de la comunidad científica donde todo parece indicar que es necesaria la concurrencia en el espacio y en el tiempo de varios los factores indicados (incremento en la temperatura del agua del mar, incremento en la concentración de nutrientes, y debilitación de la dinámica marina)”.

A su vez, hay múltiples causas involucradas en las variaciones de estos factores. El informe nombra dentro de las causas motivadas por los incrementos en la temperatura del mar al “Cambio Climático” y dice que “el cambio al alza de la temperatura del agua favorece la proliferación de plancton, aumentando la disponibilidad de nutrientes. Así mismo el incremento de la temperatura del agua de mar beneficiará a ciertas especies de aguas templadas en detrimento de las de aguas frías, con lo que la biodiversidad puede verse afectada”.

En cuanto a la concentración de nutrientes, provocada igualmente por el cambio climático, el informe del área de Pesca explica que “históricamente las plagas de medusas aparecen más a menudo en años secos que en años lluviosos. Esto es debido a que el aporte de agua en años lluviosos crea dos masas de agua diferenciadas, entre el mar abierto y la costa, creando un frente que dificulta el acercamiento de las medusas a tierra”. Es por ello que según dicho informe en año seco, esta diferenciación de masas de agua ha sido muy débil y ha facilitado que las corrientes arrastren a las medusas hasta la costa.

Contaminación y sobreexplotación

La contaminación global y local de las aguas marinas por diversas causas, como las escorrentías naturales de aguas cargadas de nitratos y fosfatos procedentes de la agricultura, emisarios submarinos que vierten aguas con elevados contenidos en fósforo y nitrógeno, acuicultura, etc, favorece -según dicho informe- “el aumento de las poblaciones de fitoplancton que, en condiciones dinámicas estables permiten un gran desarrollo de zooplancton y de organismos que se alimentan de éstos, entre ellos las medusas, creando explosiones demográficas estacionales de estos individuos.”

Otro de los factores importantes es la disminución de las poblaciones de tortugas marinas y grandes peces pelágicos de interés comercial que se alimentan de medusas, “supone que la presión depredador-presa se ve disminuida y las poblaciones se ven favorecidas, incrementado sus poblaciones y su potencial de reclutamiento en condiciones favorables como las descritas”.

En cuanto a la sobreexplotación, “la disminución de poblaciones de tortugas marinas, de los grandes peces pelágicos de interés comercial así como de los peces que se alimentan de las larvas de medusas que componen el zooplancton también influye de gran manera en la proliferación de grandes masas de individuos y en su potencial reclutamiento posterior”.

La construcción de puertos, muelles, espigones, instalaciones petrolíferas, instalaciones de acuicultura, zonas ganadas al mar, etc… supone, según dicho informe, “la creación de nuevas zonas donde los pólipos pueden asentarse para la generación de futuras medusas favoreciendo sus poblaciones y también su potencial de reclutamiento”.

La debilitación de la dinámica marina, oleaje, corrientes y viento, permite la dispersión de los nutrientes y del plancton, y es por ello -argumenta el informe del área de Pesca- que “cuando se producen periodos de baja dinámica se dan condiciones favorables para la concentración de nutrientes y con ellos los primeros niveles de la red trófica, los productores primarios o fitoplancton, que al no dispersarse por falta de dinámica permiten el desarrollo de los siguientes niveles tróficos entre los cuales se encuentran las medusas”.

En definitiva, esta explosión demográfica unida a una dinámica marina que favorece el arrastre del plancton a la costa puede generar estas plagas.

Conclusión y trabajos preventivos

En el caso específico de Canarias, el informe concluye explicando que “la presencia de vientos del este, tras periodos de calma y explosión demográfica plactónica, arrastran hacia las islas las medusas”.

La vuelta de los vientos predominantes y el aumento en la dinámica marina favorecerá, por tanto, la dispersión del plancton y el restablecimiento de las condiciones habituales en las costas isleñas.

No obstante a lo anterior, desde el Consorcio de Seguridad y Emergencia de Lanzarote se están estudiando ya algunas medidas disuasorias y preventivas para las playas que eviten el acercamiento de las medusas a la costa, en el caso de persistir en el tiempo la presencia de las mismas.

Recomendaciones

Además del informe, realizado por el área de Pesca a instancias del Consorcio de Seguridad y Emergencias y remitido a las Corporaciones Locales, la presidenta de este órgano -y a su vez consejera de Seguridad y Emergencias del Cabildo de Lanzarote- Mónica Álvarez, ha querido volver a trasladar algunas recomendaciones a las personas y usuarios de las playas en caso de picadura de medusa:

No rascar o frotar la zona afectada, ni siquiera con una toalla o arena.

Lavar la zona con agua marina, nunca con agua dulce.

Quitar los restos o trozos con pinzas, o si se hace con la mano que esté protegida.

Para aliviar el dolor, aplicar frío durante unos 15 minutos, sin frotar. Si se usa hielo, evitar el contacto directo con la piel. Una solución es utilizar bolsas de plástico con trozos de hielo en su interior.

No aplicar amoniaco, orines o vinagre.

Los niños, personas mayores o aquellas con alergias que resulten afectado, podrían necesitar una atención especial.

En caso de observarse síntomas como náuseas, vómitos, mareos, calambres musculares, cefaleas o malestar generalizado, acudir al hospital más próximo e informar si es posible del tipo de medusa que produjo la picadura.

Desinfectar la herida con alcohol yodado 2 ó 3 veces al día durante 48 a 72 horas.

Tener presente que normalmente queda una herida abierta y que ésta se puede infectar. Por tanto, es necesario proteger la herida con pomadas antihistasmínicas hasta que la herida cicatrice.

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Lanzarote

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