Las empresas que utilizan el ‘coaching’ aumentan su rendimiento y consiguen un retorno de la inversión de hasta el 70%


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Por cada euro invertido en programas de coaching ejecutivo o entrenamiento de recursos humanos y equipos de trabajo, las empresas pueden recuperar hasta 700, lo que supone un retorno de la inversión del 70 por ciento, un dato con el que la directora ejecutiva de la Escuela Europea de Coaching (EEC), Eva López-Acevedo, explicaba esta mañana en la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife por qué este tipo de programas de formación especializada en habilidades emocionales y de organización y dirección han dejado de ser una moda para convertirse en la piedra angular para muchas empresas de prestigio en el ámbito nacional e internacional.

Junto a Eva López-Acevedo, el director general de la Cámara de Comercio, Vicente Dorta, y el experto en coach empresarial Andrés Merlino, presentaron el primer Programa de Certificación de Coaching Ejecutivo que se va a impartir en Tenerife gracias al convenio de colaboración entre la Cámara y la EEC con el objetivo de implantar en las empresas de las islas sistemas de trabajo de alto rendimiento a través de la mejora de sus equipos humanos.

Más de un millar de profesionales en España y en países como Italia, Portugal, Méjico o Argentina se han formado con este Programa de Certificación de Coaching Ejecutivo que ahora se va a desarrollar en Tenerife, una disciplina que a pesar de su reciente implantación en España (apenas diez años) está muy desarrollada en países como Estados Unidos y ha experimentado un gran crecimiento también en nuestro país, a pesar de la crisis. Según dijo Eva López-Acevedo, sólo en 2010 la actividad del coaching experimentó en España un crecimiento del 30 por ciento, lo que demuestra que las empresas “están apostando fuerte y dedicando sus recursos a entrenar a sus plantillas con estas técnicas porque lo consideran rentable incluso en los tiempos que corren”.

Para el director general de la Cámara de Comercio, “la formación de los Recursos Humanos es una pieza clave para cualquier empresa que quiera mejorar su productividad y su eficiencia, porque los profesionales son el principal capital con el que cuenta cualquier empresa”. Tal y como indicó Vicente Dorta, uno de los objetivos de este convenio entre la Cámara y la EEC es acercar esta formación especializada también a las pymes, y no sólo a las grandes empresas que hasta ahora han sido las que más están invirtiendo en el coaching.

El Programa de Coach que se va a desarrollar en las aulas de Formación de la Cámara está dividido en dos ciclos de formación correlativos. La combinación de los dos está orientada al aprendizaje y al desarrollo de los conocimientos que permiten a los alumnos ejercer como Coaches profesionales al término del proceso formativo, ya que el título que se obtiene está certificado por la Federación Internacional de Coaching.

Ambos ciclos incorporan, de forma equilibrada, gran variedad de prácticas monitorizadas por expertos, para garantizar que los alumnos no sólo conozcan a nivel conceptual las competencias y distinciones del Coaching ejecutivo, sino que además sepan ponerlas en práctica. Los participantes tienen la oportunidad de ejercer tanto de Coachees como de Coaches y de experimentar en primera persona situaciones extrapolables al ejercicio de la profesión.

CLAVES DEL COACHING EN LA EMPRESA

Las técnicas de coaching generan un espacio de aprendizaje permanente que ayuda a derribar obstáculos, superar límites y estimular la innovación y la creatividad que se contabilizan, después, en una mayor productividad. Su esencia está en transformar las relaciones que se dan en la empresa y en estimular un cambio de paradigmas que transforma el tradicional rol del jefe en el de facilitador/entrenador o coach.

Según explicó Eva López-Acevedo, “el coaching nos ofrece una nueva perspectiva, como si nos pusiéramos otras gafas para poder ver qué cosas no estamos explotando lo suficiente y cuáles debemos corregir”. En este sentido, la directora ejecutiva de la EEC dijo que las técnicas del coach empresarial son muy flexibles y se pueden orientar a múltiples objetivos dentro de la empresa, desde mejorar la comunicación interna, hasta la organización y la gestión de determinados departamentos.

Para la directora ejecutiva de la EEC, “muchas veces utilizamos una mano, a pesar de tener dos, y el coaching ejecutivo nos permite, precisamente, desarrollar plenamente las habilidades e inteligencia emocional que tenemos en ese lado izquierdo que no empleamos con asiduidad”.

El Coach no puede cambiar lo que ha ocurrido pero sí puede ayudar a su cliente a cambiar su interpretación acerca de ello. Lo que hace el Coach es conversar con su cliente, sin aconsejarle ni ofrecerle soluciones (su función es diferente a la de un consultor). Su metodología consiste en hacer preguntas para que su cliente se replantee incluso lo más obvio y recapacite sobre qué tipo de observador está siendo de las circunstancias, de las situaciones y de las acciones que está llevando a cabo y que no le están permitiendo conseguir sus objetivos.

El Coach parte de la premisa de que todos tenemos puntos ciegos que nos hacen tomar decisiones poco efectivas. Las preguntas del Coach promueven no sólo la reflexión, sino también la invitación a un mirar distinto para poder actuar de forma diferente y más adecuado a los objetivos planteados. El principal objetivo de un proceso de Coaching es, pues, que cada cliente, a partir de su propia reflexión, se dé cuenta de que existen otras perspectivas, otros puntos de vista y distintas posibilidades de acción que pueden acercarle más a su objetivo.

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