May 13, 2011
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Estamos en campaña

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Estamos en campaña. Jurídicamente, según la Ley de Régimen Electoral General, nos encontramos ante «el conjunto de actividades lícitas llevadas a cabo por los candidatos, partidos, federaciones, coaliciones o agrupaciones en orden a la captación de sufragios». Pero, en teoría política estamos en un período en el que los candidatos encaminados a entrar en las corporaciones locales, insulares o una cámara autonómica nos lanzan sus propuestas, nos intentan seducir con sus promesas, debaten entre ellos para enfrentar sus puntos de vista y que los votantes tengamos más claro a quién votar. Estamos en un período en el que nuestros futuros representantes nos muestran sus proyectos sobre lo que harán con nuestro municipio, nuestra isla y nuestra comunidad los próximos cuatro años.

Ahora bien, como siempre, y más en el mundo político, dista mucho lo que debería ser de lo que en realidad es, y la realidad no es otra que la que podemos percibir leyendo el periódico, escuchando la radio, viendo la televisión o sumergiéndonos en las redes sociales: no hay propuestas, no hay promesas, no hay entusiasmo. Es verdad que hay caras nuevas, con nuevos equipos pero con las mismas ideas y los mismos discursos.

Ante la grave situación política y económica en la que nos encontramos sumidos se nos intenta presentar estos comicios con un carácter de elecciones generales, como una especie de «moción de censura popular» al actual Gobierno central. El Partido Popular es el que ha abanderado esta estrategia de cambiar la finalidad y objetivo último de nuestro, al principio de manera discreta, percibiendo que el número de votos que obtuviesen lo utilizarían para justificar un cambio en el gobierno de la Nación. Pero lejos de quedar ahí, ahora ocupa lemas electorales de candidatos como Esperanza Aguirre. «Toda España espera un cambio», y es verdad, pero no es el momento, estamos hablando del futuro de nuestros pueblos y ciudades. Es verdad que hay que hablar de Bildu y que con suerte se está empezando a hablar de la politización del Tribunal Constitucional, pero no son los escenarios.

Otra estrategia patente y clara que está usando el PP es la gran variedad de discursos que presenta allá por donde va. Mientras que en unas comunidades se puede hablar de corrupción como en Andalucía, en otras como Madrid o Canarias no se dice nada; mientras que en Canarias no discute las propuestas del PSC ante eventuales pactos, en otras los ataques son claros y rotundos contra los socialistas. Y es que por todo esto los ciudadanos tienen miedo, miedo de votar a un partido que sabe que usará su voto para justificar el que debe ser un acceso de Rajoy a La Moncloa, cuando en verdad esos votos son para poner a los candidatos populares en los lugares que le corresponde, para otorgar el cambio a lugares donde partidos como el PSOE o CC tienen asentados sus viejos y hasta ahora inamovibles castillos.

Pero, con todo esto, hay partidos que no hablan, no proponen, prefieren quedarse en silencio, o al menos no levantar la voz demasiado. Hablo del Partido Socialista. Zapatero intentó evitarlo anunciando que no se volverá a presentar, pero no ha servido para nada. Tan sólo viendo el debate a tres bandas que mantuvieron los candidatos a Alcalde de Madrid; el candidato de IU adquirió en más de una ocasión un papel mucho más claro que el que ejerció Jaime Lissavetzky. Han intentado centrar su estrategia en cada pueblo y cada comunidad, pero la actualidad nacional manda y los casos de corrupción que tienen encima (corrupción que tanto han criticado) más su creciente política de pactos en varias comunidades, entre ellas Canarias, han hecho que no sólo los ciudadanos pierdan la confianza en ellos, sino que los socialistas han perdido la confianza en ellos mismos. Una clara muestra es que en el spot electoral de José Miguel Pérez no existe ni una sola referencia a la aspiración de gobernar Canarias.

Es verdad que el PSOE al menos intenta proponer proyectos sin credibilidad alguna ante el fracaso de su gestión en el ámbito nacional, pero hay partidos que se encuentran en el terreno del inmovilismo perpetuo. Este es el caso de Coalición Canaria, que ante el barro que supone el bipartidismo en nuestro sistema, se presentan como una nueva vía. Pero observemos el discurso: siempre es el mismo, por cambiar no han cambiado siquiera las caras, tampoco se han molestado en elaborar una publicidad electoral original, su plagio al anuncio electoral de Convergència i Unió ya ha quedado al descubierto entre la opinión pública. Tampoco han intentado cambiar las sucias y viejas prácticas electorales. Estoy seguro que a más de una persona un bocadillo de carne y alguna que otra parranda le hace cambiar de opinión, todos los partidos lo hacen, pero unos con más disimulo que otros. A CC no le interesa hablar de nuevos proyectos, saben que un pacto le otorgará la Presidencia a Paulino Rivero, porque de no ser así, puede que estemos ante un posible fin de Coalición Canaria como la conocemos ahora.

Cabe recordar que más allá de estos tres partidos, cuyas interacciones ya bien definió mi compañero Sergio Armas en un artículo publicado en este periódico, no podemos olvidarnos de fuerzas que acuden por primera vez a estas elecciones como puede ser Nueva Canarias o UPyD, que tendrán muy difícil su acceso a la Cámara ante las barreras que impone nuestro sistema electoral, sistema cuya reforma, parece ser, ha caído en el olvido.

A estas alturas, personalmente, me gustaría saber qué van a hacer los próximos años los aspirantes a alcaldes, qué medidas van a llevar a cabo para conseguir municipios más sostenibles, para lograr un mayor desarrollo o proyectos que afecten a varios municipios como mancomunidades o fusiones para lograr una mayor eficiencia de la Administración, pero nuestros políticos están más preocupados en otros asuntos, asuntos que no ayudan a la participación de la ciudadanía.

Ante este preocupante panorama, no debemos caer en la indiferencia de no acudir el 22 de mayo a las urnas. En la actual situación debemos ir a votar, poniendo dentro del sobre lo que sea desde una papeleta con una lista, con un papel en blanco, hasta un trozo de chorizo, tal y como defiende una plataforma por Internet. Es muy importante que la clase política vea que estamos interesados en la política, que estamos interesados en los problemas que nos afectan, en lo que hacen con nuestros impuestos… De esta manera sabrán que la ciudadanía está alerta de todo lo que hacen y esto es entre otras cosas un mecanismo preventivo contra la corrupción. Nuestra Constitución afirma que la soberanía reside en el pueblo, en cada uno de nosotros, no nos resignemos a ser soberanos sólo el día de las elecciones, seamos soberanos siempre.

Víctor Bethencourt Rodríguez

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Opinión

Comments to Estamos en campaña

  • Me gusta Victor. Las cabezas han de estar bien amuebladas. Muchos políticos aún no se han dado cuenta de algo que explicas muy bien: «De esta manera sabrán que la ciudadanía está alerta de todo.»

    Lourdes Méndez mayo 19, 2011 12:47 am Responder

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