Ene 11, 2011
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El Supremo rebaja condenas a los islamistas detenidos en 2008 en Barcelona

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El Tribunal Supremo ha rebajado las penas por delitos terroristas impuestas a 11 islamistas detenidos en enero de 2008 en el barrio de El Raval de Barcelona y lo justifica en el carcter «embrionario» del plan que tenan para atentar contra el Metro de la capital catalana, as como en la ausencia de motivacin de la individualizacin de las condenas que fueron dictadas en su da por la Audiencia Nacional. Adems, dos de ellos son absueltos del delito de tenencia de explosivos por el que haban sido inicialmente condenados.

La resolucin del Tribunal Supremo ha supuesto un revs para la Fiscala, que durante la vista celebrada el pasado 15 de diciembre para estudiar los recursos de casacin solicit que se elevaran en ocho aos todas las condenas -que iban desde los 8 aos y 6 meses a los 14 aos de prisin- por entender que la preparacin del atentado en el suburbano tena mayor madurez de lo que se estim en un principio.

Ahora, las penas se sitan entre los 8 aos impuestos al presunto dirigente de la «clula», Maroof Ahmed Mirza, hasta los seis aos a los que se condena a los 10 islamistas restantes por un delito de integracin en organizacin terrorista.

La resolucin del alto tribunal, de la que ha sido ponente el magistrado Juan Ramn Berdugo, seala que la conspiracin «exige concrecin del acto delictivo, debe estar dirigida a un delito concreto, determinado y perfilado en todos sus aspectos y adems ser viable».

En este caso, el Supremo recuerda que el plan alcanzaba una accin con explosivos en el Metro de Barcelona, si bien ha de tenerse en cuenta que en momento de la detencin de los acusados, stos no disponan ms que de una mnima cantidad de una sustancia que pudiera usarse como explosivo y de otros elementos, insuficientes an para la confeccin de los artefactos.

«Es decir, los explosivos idneos para la comisin del delito de estragos no estaban a disposicin del grupo y en la sentencia no hay referencia alguna a cuando y cmo se conseguiran, ni tampoco a cmo se utilizaran, por lo que en el momento de la detencin no habra posibilidad alguna de producir objetivamente resultado delictivo».

Por ello, el Supremo absuelve del delito de tenencia de explosivos a Qadeer Malik y a Shaib Iqbal, a los que se condena finalmente a seis aos de crcel por integracin en la «clula» terrorista. Por este ltimo delito se les han rebajado dos aos y seis meses de prisin respecto de su condena inicial.

El alto tribunal ha considerado que la condicin de explosivo «difcilmente puede predicarse de 18 gramos de nitrocelulosa, procedente de bengalas de uso pirotcnico, y de otros objetos como perdigones para armas de aire comprimido y minuteros cuyo destino y finalidad puede ser muy variado y no inequvocamente dirigido a fabricar sus artefactos explosivos o incendiarios».

REBAJA MODERADA

Al igual que con los dos anteriores, el Tribunal Supremo ha rebajado en dos aos y medio de prisin la pena inicial por pertenencia a organizacin terrorista que fue impuesta en su da por la Audiencia Nacional a todos los integrantes de la «clula».

«La accin proyectada estaba en una fase tan embrionaria que la propia sentencia absolvi del delito de conspiracin para delinquir», aade el Tribunal Supremo. Consecuentemente, y partiendo de que la pena imponible no debe supera la medida determinada por la gravedad de la culpabilidad por el hecho cometido, concluye que las penas a imponer no deben superar el mnimo legal.

As, al cabecilla Marrof Ahmed Mirza se le imponen un total de 8 aos de crcel, mientras que al resto se les condena a seis aos de prisin. Se trata, adems de los ya sealados Malik e Iqbal, de Muhammed Ayub Elia Bibi, Absul Afees Ahmed, Mohamed Shoaib, Muhammad Tarik, Mehmood Khalid, Roshan Jamal Khan e Miran Cheema.

Sobre todos ellos ha sealado el Tribunal Supremo que es preciso acreditar, como s se ha hecho en este caso, que quienes defienden las ideas fundamentalistas, convirtindolas en sus fines, han decidido imponerlas a los dems mediante medios violentos, orientados a los poderes pblicos y a intimidar y aterrorizar a la poblacin.

«Dicho de otra forma -explica el alto tribunal en la resolucin dada a conocer este martes-, es preciso establecer que, desde la mera expresin y defensa de unas ideas, han iniciado de alguna forma, incluso con la decisin efectiva de llevarlo a cabo, su paso a la accin con la finalidad de imponer sus ideas radicales fuera de los cauces pacficos, individualmente y como grupo».

En este caso, no nos encontramos en una mera inmersin fantica en teoras fundamentalistas y ante una predisposicin genrica a luchar contra los ‘infieles’ , segn el Supremo, «sino que ya haban decidido o aceptado participar en la imposicin de esas ideas mediante la violencia terrorista».

Que todava los materiales intervenidos no fueran suficientes para preparar los artefactos explosivos necesarios (*) no desvirta su consideracin penal como grupo organizado terrorista, aade el alto tribunal, por lo que concluye que «siendo as la calificacin de integrantes debe aplicarse a los recurrentes cuya responsabilidad individual se deriva en estos casos, precisamente, por la propia pertenencia al grupo que ilcitamente acta y por el desempeo de las atribuciones concretas que el correspondiente reparto de papeles le corresponda a cada uno».

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Nacional

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